Mientras intentaba robar las oficinas de la Tesorería General de la República, en Viña del Mar
Los trabajos de rescate requirieron de una docena de voluntarios de Bomberos.
Según informó el prefecto de Carabineros de la Ciudad Jardín, coronel Leonardo Cárdenas, «pasada la medianoche personal policial se constituyó en estas dependencias a raíz de la activación de la alarma, por lo que junto a la persona que se encontraba a cargo del lugar, comenzó un completo registro de las instalaciones».
En eso estaban los efectivos «cuando escucharon los gritos de auxilio de una persona que se encontraba atrapada dentro de uno de los ductos de aire acondicionado, por lo que inmediatamente se tomó contacto con Bomberos, quienes rápidamente llegaron a prestar ayuda al sujeto», relató el oficial.
Al llegar al lugar desde donde provenían los gritos, encontraron a un hombre joven, al que solo se le veía la cabeza y parte de los brazos. Estaba como una sardina enlatada.
Tras más de una hora de trabajos, que requirieron de herramientas pesadas y una docena de voluntarios, el sujeto, que se encontraba completamente inmovilizado dentro del estrecho ducto metálico ubicado en el entretecho del edificio, intentó justificar su actuar alegando que «tenía mucho, mucho frío papito».
Sin embargo, sus lastimeros sollozos de nada valieron ante los policías que custodiaban el delicado procedimiento, quienes luego de detenerlo en flagrancia, lo trasladaron hasta un centro asistencial, donde fue diagnosticado con lesiones leves.
Ya durante la mañana, el Juzgado de Garantía de Viña del Mar acogió la petición del fiscal Juan Ignacio Sepúlveda y formalizó al hombre por el delito de robo, en calidad de frustrado.
«Al tratarse de un delincuente habitual y con un abultado historial delictivo, el tribunal decidió dejarlo en prisión preventiva», detalló el persecutor, quien espera verlo tras la rejas durante los 60 días que dure la investigación.


