En gran parte de Santiago, lo más barato es arrendar un departamento de tres dormitorios entre tres, pero no es una regla
El gasto por persona se organiza en función del tamaño del dormitorio. Quien tiene la habitación con baño habitualmente paga el 40% de la renta.

Hasta 60% de ahorro en el monto del arriendo puede obtener un grupo de tres personas si elige un departamento de tres dormitorios versus arrendar cada uno por separado. La plataforma de búsqueda de inmuebles Trovit analizó los precios de arriendo de las propiedades de una, dos y tres habitaciones en 26 comunas de la Región Metropolitana para llegar a este dato.
Se detectó que el ahorro puede ir desde el 25% al 60% en el gasto mensual. Compartir el arriendo de un departamento de tres dormitorios entre tres personas es más conveniente que costear uno de dos dormitorios entre dos personas. Por ejemplo, en la comuna de San Bernardo se puede alquilar un departamento de un dormitorio por $372.000 el mes, mientras que para dos, toca desembolsar $213.651, mientras que uno de tres habitaciones está a $447.000. El gasto promedio por persona en arriendo sería de $149.000. Algo similar sucede en Renca, donde alquilar solo cuesta $305.000, mientras que compartir entre tres saldría $149.000 cada uno.
En lugares donde el valor del alquiler es más alto, también se detectaron ahorros. En Vitacura, comuna donde el valor del alquiler es el más elevado en la región, arrendar de forma individual cuesta en promedio $960.402, mientras que compartir entre dos sale $613.755 cada uno, pero si se hace entre tres bajaría a $569.047. En Providencia, baja de $556.644 para una persona, a $345.550 para tres personas.
«Vivir solo en un departamento de un dormitorio puede resultar más costoso porque al asumir todos los gastos, desde el alquiler hasta los servicios básicos, la carga financiera puede ser más pesada para una sola persona en comparación con un hogar compartido donde los costos se dividen», expone María José Pinto, head of Customer Success en Trovit Chile.
Si bien compartir implica un ahorro, destaca que las comunas más céntricas tienen un gasto mayor que aquellas de la periferia.
«En algunos casos, resulta más caro compartir un departamento de tres habitaciones en una zona céntrica que hacerlo solo en una vivienda solitaria, pero lejos del centro», añade.
Este caso se da entre Quinta Normal y La Reina, por ejemplo. En la tabla se puede ver el precio promedio de los arriendos en las comunas más importantes del Gran Santiago.
Cómo organizar los pagos
El estudio divide en partes iguales el monto del arriendo, según la cantidad de dormitorios, para facilitar el cálculo. Sin embargo, existen varias fórmulas para determinar el monto que debe pagar cada roomie, ya que en algunos casos se prorratea en función del tamaño de la habitación y si tiene baño privado o compartido.
«Existen distintos modelos de cobro. Siempre el que se queda con la pieza matrimonial con baño privado es el más favorecido, y ahí se va a prorrata. Lo más habitual es que pague el 40% del arriendo y los otros dos 30% cada uno, pero se analiza según el tamaño de la pieza», dice Cristián Martínez, CEO de Crece Inmobiliario.
Sebastián Martínez, líder de Adquisiciones de Buydepa, agrega que también influye en el reparto del valor del arriendo beneficios extras que tiene cada habitación.
«Hay que considerar si tiene baño privado, balcón independiente o vista privilegiada. Y hay que sumar otras cuentas al gasto mensual como los gastos comunes, limpieza, servicios, internet, entre otras», remarca.
Martínez, de Crece Inmobiliario, comenta que hay otra modalidad: jefes de hogar que cobran un monto fijo a los otros dos, que incluyen el arriendo, los gastos comunes, los servicios básicos y la limpieza.
«Y cuando son departamentos grandes, que permiten que vivan más de uno en una habitación, cobran por persona», precisa.
Mejores condiciones
El arriendo bajo el formato «roomates» ha ido creciendo, sobre todo en el segmento de estudiantes, jóvenes, adultos y parejas sin hijos.
«La cultura de compartir no solo ayuda a ahorrar en gastos como el amoblado y servicios básicos, también responde a un estilo de vida más dinámico y menos atado a posesiones a largo plazo. En muchos casos, una persona arrienda y luego subarrienda las habitaciones generando una estructura más flexible y económica para todos», detalla René Rojas, CEO de la plataforma de asesoría inmobiliaria Inovo.
Hoy los dueños de viviendas están cada vez más abiertos a permitir que el subarriendo porque disminuye el tiempo en que la propiedad está sin moradores (la vacancia), plantea Rojas, aunque todavía existe una parte importante de subarrendamientos que se realiza sin acuerdo explícito con el propietario.
También se ha acrecentado este formato por la dificultad de acceder a créditos hipotecarios, incentivando también a dueños de viviendas a compartir el espacio para disminuir sus costos, afirma Cristián Martínez.
Ignacio Garafulich, CEO de la empresa de gestión de arriendos Pop Estate, acota que arrendar entre varias personas les permite tener una mayor capacidad de pago.
«Y es muy probable que puedan optar a una propiedad con mejores características de la que podría optar cada una por sí sola», sentencia.


