Se trata del dispositivo Foqus Flex que comercializa la empresa Protect
Sonido estridente, niebla y una luz estroboscópica, como las clásicas de los centros nocturnos. Eso es lo que entrega el dispositivo de seguridad de la empresa Protect, modelo Foqus Flex, pensado para negocios, casas particulares, cajeros de bancos, bóvedas, bodegas, entre otros.
Según explica Eduardo Inzunza, producto manager de Protect «el equipo Foqus Flex cubre hasta 400 m3 con una especie de niebla, compuesta por glicol y agua, que es inocua tanto para personas como para animales y para artículos electrónicos. Se puede configurar para que funcione en 20, 40 y 60 segundos, para abarcar un espacio desde los 133 m3 hasta los 400 m3».
Añade que «es compatible con cualquier sistema de alarma, se puede conectar a las cámaras que graban o instalar un receptor para activarlo con unos o varios controles remotos, por ejemplo, para hacerla funcionar a distancia».
El equipo, que mide 40 centímetros de largo, 13,5 de alto y 24,5 de ancho, se monta en un muro o techo, idealmente, en una zona que no sea muy visible, e incluye un kit de baterías que permite operar sin energía eléctrica. Tiene un valor levemente inferior a $1.000.000, sin considerar la instalación, y es necesario recargarlo con fluidos, similar a los cartuchos que usan las impresoras, y también reemplazar las baterías de 12 volts, cada dos años.


