Ya hay 17 detenidos: el último es un guardia de seguridad de la empresa
De acuerdo con el relato de la Fiscalía, el asalto fue planificado con al menos dos meses de anticipación.
Rancagua. A las 13:31 horas de este sábado comenzó el control de detención de los 17 imputados por el cinematográfico robo a la empresa de valores Brinks, ocurrido cerca del mediodía de este viernes 16 en Rancagua. Pese a que la audiencia estaba programada para las 10:30, la jueza del Tribunal Garantía local, Carolina Lazen, optó por postergarla para el final de la jornada.
Quince de los imputados, tres de ellos con órdenes de detención pendientes por delitos de robo con intimidación, llegaron al juzgado en cuatro vehículos policiales, con intervalos de 10 minutos. Cada automóvil arribó precedido de una patrulla y custodiado por cuatro motos y un carro.
El último en sumarse fue un guardia de Brinks detenido alrededor de las cuatro de la mañana de este sábado en su domicilio de Rancagua. Según contó el fiscal Carlos Fuentes, uno de los imputados fue quien reveló, cuando le tomaron declaración en la Primera Comisaría, que «había muchos guardias metidos, también una mina (sic), una secretaria que se encarga de contar la plata».
En tanto, desde el Hospital Regional de Rancagua, donde está internado, se conectó el decimosexto detenido. El decimoséptimo no pudo hacerlo, ya que se encuentra intubado y sedado en la UCI del mismo recinto. Su estado de salud es de extrema gravedad.
Aunque los nombres de los 17 acusados ya ha circulado en la prensa, a solicitud de la defensa la magistrada accedió a que no se vuelvan a publicar. También prohibió divulgar sus rostros.
El robo
De acuerdo con el relato del persecutor, el robo fue planificado con al menos dos meses de anticipación. «Personas que tienen residencia en la Región Metropolitana contactan a sujetos de Rancagua, que conocen las vías de acceso y salida de la comuna, lo que da cuenta de una planificación criminal. De una organización, donde cada uno cumple un rol y función específicos».
La banda se posicionó en el lugar el viernes cerca de las 12:10 horas. Primero intimidaron a unas funcionarias de Brinks que estaban fumando en la calle para entrar con ellas. Para eso, cuatro de los delincuentes, vestidos con la indumentaria de las trabajadoras de la empresa, lograron su cometido «ingresando con pelucas femeninas, simulando ser cajeras de la sucursal».
En paralelo, otros cuatro instalaron una escalera en el muro, por donde saltaron hacia el interior de la empresa. Una vez adentro de la instalación, «el guardia denominado ‘Torreta' (le dicen así porque se ubica en altura para custodiar el lugar) les abrió la puerta».
Los delincuentes instalaron otras tres escaleras en el muro, por el lado interior. Dos la llevaban ellos mismos y la tercera la sacaron de Brinks.
La bóveda donde se guarda el dinero es una sala blindada que se abre y cierra con un código de seguridad. Al momento de la llegada del grupo figuraba abierta, sin la correspondiente medida de seguridad.
El escape
La huida de la banda también fue cuidadosamente planificada. La Fiscalía y Carabineros incautaron 20 vehículos usados para realizar el millonario robo; siete de ellos fueron quemados para obstaculizar la persecución policial.
«Algunos de los sujetos huyeron en una camioneta Musso y en el camino San Ramón se cambiaron a una Fiat Fiorino», prosiguió el persecutor. Otros lo hicieron a bordo de una Ford Explorer negra y de una Hyundai. Esta última terminó chocando con un vehículo que transitaba por el lugar.
Los delincuentes huyeron disparando mientras corrían por los potreros. Algunos lograron llegar hasta el fundo La Parva, donde fueron detenidos gracias a la denuncia de los vecinos.
La fiscalía solicitó la ampliación del plazo de detención, debido a que falta realizar pericias para obtener más evidencia. En los vehículos incautados la policía encontró dos fusiles, siete pistolas, diversas municiones, una granada de de humo, líquido acelerante en bidones y chalecos antibalas.
Además, agregó el persecutor, «tenemos que periciar los teléfonos de los imputados y de todos los guardias de seguridad de Brinks».
La audiencia de formalización quedó fijada para este martes 20, a las 10 de la mañana. El Ministerio Público les imputa los delitos de robo con intimidación y porte y tenencia ilegal de armas de fuego.
Desde Brinks aseguraron en un comunicado que la empresa cumplió con los protocolos de seguridad establecidos. «Ha alertado a Carabineros de los hechos de manera inmediata».
Sin embargo, aún no revela el monto exacto del dinero sustraído, aunque se habla de más de 20 mil millones de pesos.
«El guardia denominado ‘Torreta' les abrió la puerta», Relato de la Fiscalía.


