Vecinos comparten sus ideas para celebrar sin molestar a los que no quieren participar
Edificio en Vitacura impulsó concurso de puertas decoradas. Administradores piden identificar los departamentos que sí quieren que les toquen el timbre.
‘Hola, vecinos. Soy relativamente nueva en el condominio y quería saber si tienen algún protocolo o algo para los niños con Halloween', escribió Claudia hace pocos días en el chat vecinal del condominio donde vive en Macul.
‘Hay departamentos que están decorados y dejan un cartel para que pidan dulces. Y también bajan al parque y piden dulces', le respondió un residente.
Otro le advirtió que los niños tenían prohibido subir a los departamentos a pedir puerta a puerta.
Aunque hay vecinos a quienes les gusta y otros que no, lo cierto es que Halloween ya se instaló como una fiesta popular en Chile. Cada 31 de octubre, los condominios se organizan para que los niños celebren y disfruten con quienes sí quieren darles dulces.
Emilia Bown con su hijo Pedro (7) viven en un edificio en la calle Tabancura en Vitacura donde todos los años hacen algo distinto para entretener a los niños. Este año, a las mamás del condominio se les ocurrió hacer un concurso de puertas decoradas de forma terrorífica. Los pequeños serán los jueces.
‘Como es un fin de semana largo, vamos a recorrer las puertas este martes en la noche para que elijan cuál quedó mejor', cuenta Bown.
Para decorar la suya, reciclaron unas figuras de arañas, compraron un esqueleto fantasmagórico, pusieron máscaras y murciélagos colgando, calacas, fantasmas y envolvieron topes de puerta con papel higiénico.
‘Como nuestro departamento queda demasiado escondido y nadie lo iba a ver, Pedro puso una flecha en el pasillo indicando que había una casa embrujada. Hemos estado toda la semana entretenidos en esto', relata.
Caro Boza, vecina de Bown y quien impulsó el concurso en el chat exclusivo de madres de niños pequeños, contabiliza ocho puertas decoradas.
‘Queríamos hacer algo distinto con los niños, sacarlos de las pantallas y unir a la comunidad. Todos los años hacemos algo para Halloween, nos juntamos en la plaza disfrazados, tenemos cosas ricas para comer y le hacemos un tesoro escondido con los dulces', añade.
Tomás Hudson, gerente general de Crea Administración, asegura que en los condominios de casas en Chicureo que lleva su empresa los comités de administración destinan entre $500.000 a $1.000.000 en armar fiestas temáticas para los niños el 31 de octubre, que se cobran en los gastos comunes.
‘Son celebraciones muy esperadas y tienen un costo bajo para la comunidad. En un condominio de 364 casas nos gastamos $1.000.000 este año. Cada casa va a tener que pagar $2.700 extra. A todos les encanta porque se hacen fiestas de luces, corpóreos, juegos inflables, se dan cabritas, hay carros de algodón. Es una celebración instaurada como la Navidad y el 18 chico, en algunos casos. Los niños salen a pedir dulces y tocan el timbre solo en las casas que están decoradas con motivos de Halloween', explica.
Dice que aquellos condominios que no hacen fiestas, que son los menos, igual hay familias motivadas que reúnen dinero para hacer celebraciones.
Con horario
Valeria Morillo, encargada de contenidos de la plataforma de administración Comunidad Feliz, cuenta que hoy observan dos tipos de celebraciones que pasan por las manos de los administradores de los condominios: un primer grupo promueve fiestas organizadas por la administración y un segundo que no lo hace, pero permite que los niños vayan de puerta en puerta buscando dulces.
‘Hay una percepción en las administraciones sobre la importancia de planificar cualquier actividad en la comunidad, ya sea para que se realicen sin molestar a los demás o para fomentar el sentido de comunidad a través de momentos como éste', señala.
Algunas comunidades ya han enviado una comunicación o informado a los residentes cómo funcionarán ese día. En la comunidad Edificio Lo Vial, en San Miguel, por ejemplo, se preparan para una fantasmagórica actividad de recolección de golosinas puerta a puerta. Este lunes, los residentes recibieron la invitación a retirar un distintivo en la recepción para dejarlo en su puerta y así señalar que están disponibles para darles dulces a los niños o recibir trucos. En una comunidad en Las Condes, en tanto, los departamentos que ofrezcan dulces se tienen que inscribir en conserjería para recibir a los niños que pasarán todos juntos desde las 18:50. Otro caso, esta vez en Providencia, pidió a los vecinos que solo se toque el timbre de quienes tengan alguna decoración alusiva en su puerta.
La administradora Bessy Gallardo dice que no es una fecha fácil de manejar porque hay niños que quieren disfrutar, pero hay vecinos, sobre todo adultos mayores, que no les gusta la celebración.
‘He tenido gente que moja a los niños. Es complejo, cuesta hacerles entender que no hay que hacer eso', declara. Para evitar molestias, un condominio de seis torres que maneja en Santiago Centro decidió detener los ascensores entre 19:00 y 21:00 horas.
‘Tenemos precaución con los ascensores porque tenemos 14 y son antiguos, tienen 24 años. La reparación de cualquier falla es costosa, una falla eléctrica sale desde $700.000. Fue una decisión que tomó el comité de administración por precaución porque de todos modos los niños no van a dejar de jugar en los pisos', aclara.


