Señales preventivas y procedimiento de urgencia controlaron la abrupta dolencia
Leo Caprile, que sufrió un ACV y conocía esta escala, se recupera en su casa, se tomalos remedios y se prepara para cambiar sus hábitos cotidianos.

FAST
Este modelo preventivo tiene de base el método F.A.S.T., un acrónimo en inglés que detalla cuatro etapas de detección temprana.
La «F» alude a face, cara en inglés, y los efectos provocados a nivel facial con la caída de una de las mejillas, notorio sobre todo al sonreír. La «A» representa a arms, brazos en inglés, porque es en las extremidades superiores donde se nota más la pérdida de fuerza. La «S» indudablemente se refiere a speech debido a las dificultades para hablar. Mientras que la «T» representa al tiempo que transcurre entre los síntomas y la atención especializada.
4 horas y media
Ignacio González, neurólogo y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, reafirma que «la escala de Cincinnatti pone en alerta a personas que no son especialistas frente a alguien que está cursando un accidente cerebro vascular. Son notorios la asimetría de fuerzas en la cara, la asimetría de fuerzas en las extremidades superiores y los trastornos de lenguaje». «El tratamiento tiene que ser de inmediato. Tenemos cuatro horas y media como máximo para hacer un procedimiento, llamado trombolisis endovenosa, que mejora el diagnóstico posterior», acentúa el especialista.
Efectivo
El médico Víctor Navia, secretario de la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas, reconoce que la escala de Cincinnati «hace tiempo que está validada a nivel poblacional en grandes cohortes, lleva varios años en funcionamiento. Con solo uno de los síntomas, hay un 70% de probabilidades de que sea un ACV».
Trombolisis
Profundiza que la trombolisis endovenosa «está destinada a disolver el coágulo mediante un medicamento administrado en forma endovenosa en pacientes candidatos a este procedimiento».Navia menciona otro procedimiento llamado trombectomía mecánica «destinado a extraer coágulos o trombos grandes que están en arterias grandes del cerebro y que generan un déficit significativo. Mediante un catéter que se introduce en la ingle se llega al cerebro. En este caso, bajo ciertas condiciones, se puede hacer hasta seis horas después del ataque».
Diagnóstico
Aclara que el diagnóstico completo no se determina solo con los síntomas, por lo que resulta fundamental el desempeño de un neurólogo de urgencia y la toma de un escáner al cerebro en peligro. Víctor Navia refiere que los chilenos aún creen que el dolor de cabeza significa un ACV. «Hice un estudio sobre el conocimiento de los síntomas entre pacientes de Arica a Punta Arenas. Uno de cada siete personas no reconocían siquiera uno de los síntomas de ACV. Y de los pacientes afectados, solo el 10% tuvo dolor de cabeza. O sea, no hay que esperar que duela».
Leo Caprile
Tras pasar el chaparrón inicial y de sobreponerse a un cuadro potencialmente mortal, Leo Caprile ya está en su casa recuperándose y presto a tomar un periodo de descanso de dos meses. «Estoy de pie, tomando sol en mi casa, caminando con mis perros y fui a comprar mis remedios; pero si ese día me hubiera ido a acostar habría amanecido hemipléjico, con la cara recogida para siempre y con el brazo caído. Habría quedado así solo por mi responsabilidad. De ahora en adelante hay que cuidarse porque puede pasar otra vez», advierte el avezado comunicador televisivo y radial.
Tips
Respecto de los tips y las recomendaciones basadas en la escala de Cincinnati, el locutor reconoce que «manejaba esa información y cuando sentí los síntomas inequívocos tuve que tomar la decisión. Hay que fijarse en la pérdida de fuerza de la mano o la pierna, en si cuesta hablar o cuesta ver. Hay que aprovechar esa ventanita para ir al centro médico. No hay otro secreto, no hay que entrar en pánico para tomar las decisiones correctas». Describe que «sentía la cara dormida, como cuando uno sale del dentista con la anestesia aún, es inequívoco ese hormigueo».
Cambios
Caprile asume que deberá cambiar su estilo de vida. «Hay que tomar medicamentos todos los días, anticoagulantes, aspirinas. Hay que bajar la sal y las carnes rojas, hay opciones y bien ricas. Evitar los destilados y optar por una copita de vino o espumante. Con estas cosas uno toma conciencia», asevera.


