Este domingo entra en vigencia la normativa que estipula llamativas advertencias sanitarias
Esta ley viene a hacerse cargo de las consecuencias sanitarias, sociales y económicas del consumo de alcohol, comenta la subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli.
El sistema es similar estéticamente a los sellos de advertencia de los alimentos. En las bebidas espirituosas la leyenda en las botellas, latas, cajas y otros envases dirá: «Advertencia, el consumo nocivo de alcohol daña tu salud», seguido de tres sellos, impresos en color negro o blanco: «No beber al conducir»; «Riesgo para tu bebé»; «No beber menores de 18 años».
Calorías cada 100 ml
Esta ley de nuevo etiquetado contempla también la obligación para fabricantes, productores, distribuidores e importadores de «indicar en el envase, rótulo o etiqueta de toda bebida con graduación alcohólica igual o mayor a 0,5°, el valor energético o energía expresado en calorías. El valor energético deberá expresarse por cada 100 mililitros del producto». En base a eso podrá hacer el cálculo fácilmente por cada centímetro cúbico de trago que se sirva. Para resultados confiables se recomienda sumar y restar antes del primer sorbo de la velada.
Otros aspectos de la norma incluyen: prohibición de emitir publicidad dirigida a menores de edad, la prohibición de emitir publicidad de bebidas alcohólicas entre 06:00 y las 22:00 horas en televisión, y en radio entre las 16:00 a 18:00 horas. Y la obligación de incorporar las advertencias sanitarias descritas en los sellos, en toda publicidad difundida a través de medios de comunicación escrita, carteles o avisos publicitarios de todo tipo, sean ellos físicos o virtuales, publicidad audiovisual y avisos radiales.
La subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli, comenta: «Una de las principales modificaciones que introduce esta ley son las advertencias sanitarias visibles en los envases de las bebidas con una graduación alcohólica igual o superior a 0,5 grados. Además, se incorpora una rotulación del valor energético en bebidas alcohólicas con una graduación igual o superior a 0,5 grados. Por último, se suman advertencias sanitarias en la publicidad, sobre todas las acciones gráficas o publicitarias difundidas a través de medios escritos, carteles o avisos publicitarios, ya sean físicos o virtuales, incluidos los dispuestos en puntos de venta».
Desde el punto de vista de la salud pública, ¿cuál es el objetivo?
«Esta ley viene a hacerse cargo de las consecuencias sanitarias, sociales y económicas del consumo de alcohol, especialmente, el consumo nocivo. El alcohol es el principal factor de riesgo que causa muerte o discapacidad en el país, responsable del 12,4% de los años de vida saludables perdidos, el doble de los causados por obesidad o presión arterial. Estas políticas afectan especialmente al consumo de alcohol en la infancia y adolescencia, retardando la edad de inicio y protegiendo a niñas, niños y adolescentes, favoreciendo su desarrollo futuro en la edad adulta».
Especialistas opinan
Cristóbal Ruiz-Tagle Osses, director de la Escuela de Salud Pública de la U. Mayor, opina: «Las leyes de etiquetado sobre productos de consumo masivo y que generan daño en la población tienen como objetivo aumentar la percepción del riesgo sobre su consumo y las secuelas que generan. Alrededor del 5% de la carga de morbilidad del mundo se relaciona con el consumo de alcohol (patologías y problemas asociados). Por lo tanto, creo que es una buena medida para buscar reducir el consumo o que se haga de manera responsable».
Álvaro Castillo, doctor en Salud Pública de la U. San Sebastián, agrega: «Entregar información por sí sola es difícil que tenga impacto, pero sumado a un conjunto de otras acciones que, por ejemplo, dificulten el acceso en puntos de venta de alcohol, que aumenten los precios, o que se restrinja la publicidad, todas ellas en conjunto pueden ayudar a disminuir las prevalencias de consumo».
El médico y senador Juan Luis Castro (PS) de la comisión de Salud, remata: «Las medidas de advertencia sobre el consumo del alcohol son razonables en cuanto a colocar una señal de precaución, tanto para conducir, los riesgos para el niño que está por nacer en el caso de una mujer embarazada, y el consumo en niños y adolescentes, que todas las estadísticas demuestran que ha ido al alza, por lo tanto, esto va a ayudar, no es la solución, no, pero ayuda mucho porque es una advertencia persistente».


