Los animadores del Festival entraron de forma abrupta durante su rutina y no hubo bis: festival de pifias
Según comentó Álvaro Salas, la cortaron porque se salió totalmente del libreto y se estaba yendo un poquito al chancho. La transformista advirtió que tenía más, podríamos haber estado hasta junio.
«En puras lotas había participado y había ganado puro jurel», bromeó Asskha Sumathra cuando, sin esperarlo, le dieron las Gaviotas de plata y oro. En medio de esa alegría, la transformista que ganó el programa «Coliseo», de Mega, se sacó el abrigo y le preguntó a Karen Doggenweiler «¿seguimos?». La animadora le dijo algo al oído y hasta ahí llegó el show.
En los 47 minutos de rutina, la comediante, aprovechó el palco para jugar con bromas a Matteo Bocelli, tratando de hablar en un italiano champurreado e invitándolo a cocinar. Emilia Dides también fue blanco: «Se dieron cuenta, tuvo la guagua dos semanas atrás y ya está más flaca que antes. ¿Dónde se ponen los fetos estas mujeres? (…) Yo nací embarazada». La pareja de la ex Miss Chile también tuvo su dosis con unos piropos que le lanzó Asskha. Los chistes y cuentos eran de potente contenido sexual, bien mezclados con la actitud punk despistada de la transformista. Decía lo que quería.
Pero después del chiste que lanzó, a propósito de que Fátima Bosh, la Miss Universo mexicana, estaba en el palco -y que se refería a la típica frase de ese país «no mames»- Asskha tomó aire para seguir con su humor cuando entraron Doggenweiler y Araneda.
El público no alcanzó a terminar a reírse de la broma. De forma abrupta tuvieron que empezar a gritar para pedir las Gaviotas. Y pum, comerciales. Asskha tomó sus premios y fue escoltada por los animadores a un rincón del escenario para hablar de la intromisión (como registra la foto que acompaña esta nota).
La transformista quedó con ganas de más y el Monstruo quería su bis. Lo exigía. Y cuando la bestia de la Quinta despierta no hay quién lo pare: desde las 00:51 horas, hora en que terminó el show de la comediante se escucharon estridentes pifias.
Al volver la transmisión, a las 1:12, seguía pifiando. Fernando Godoy, actor a quien le tocó el turno de animar la competencia Internacional, figuraba al lado de Doggenweiler algo nervioso, sintiendo la furia del público. «Fue una situación complicada». «Entendí lo que estaba pasando, pero no me hago cargo porque no era mi responsabilidad. Lo mío yo lo hice bien. No quiero involucrarme en otras cosas, siento que (Asskha) lo hizo bien», agregó.
Unos comerciales más y a las 1:38 aparecieron nuevamente los conductores para presentar entre abucheos a Ke Personajes. Comenzó a sonar la música de la banda argentina para que cesara la rechifla.
Para todo este entuerto Asshka tenía algunas respuestas que dio en la conferencia de prensa posterior. «Todos tenemos que entender que los artistas tenemos el tiempo que estaba destinado. Un artista tiene que respetar al que viene. La comedia tiene ese sentido. Yo creo que no hay que buscarle nada malo a nada. La gente estaba feliz y si está reclamando todavía (porque no volvió) también está bien».
¿Se perdió en algún minuto del libreto?
«No, nada. El libreto tiene una guía y dentro de esa guía estaba absolutamente todo (lo que dijo en el escenario). Las personas que conocen mi trabajo saben que la intro es re importante. Y cuando improvisas y ves que el público lo disfruta significa que la pega está bien dicha».
Quedó la sensación que su show quedó inconcluso. Que la cortaron.
«El tiempo fue pensado, delineado y trabajado así. Más allá que si todos pensamos que hubo un corte, lo más importante es que fueron 45 minutos de rutina donde todos rieron y disfrutaron. Sí tenía más libreto, podríamos haber estado hasta junio, pero lo importante es que una transformista marcó un hito».
Fuentes al interior del Festival comentan que el corte a la comediante se debió a que se le desarmó la rutina. El humorista Álvaro Salas compartió algo de eso en el podcast «Hablemos de Viña», del canal de Youtube Fabuloso: «Por lo que supe, de forma extraoficial, la cortaron porque se salió totalmente del libreto y se estaba yendo un poquito al chancho, pero tenía al público bien ganado, yo creo que ella se sintió muy en confianza, muy relajada y se le olvidó que estaba en la Quinta Vergara y parecía que estaba en un bar, en una reunión de amigos». Sobre la rutina de la comediante, agregó: «Los primeros 10, 15 minutos fueron muy buenos y después se fue desordenando bastante. Dijo en un momento estoy perdida, pero después volvió y yo pensé que era parte de la rutina, pero después se perdió de verdad».
Para Jorge Alis, que fue a verla al palco, «no fue la forma el corte final. No sé si hubo final. No siento que los chistes estuvieran pasados. A mí me gustó la rutina, pero fue una falta de respeto que no se haya despedido».


