Hasta mediados de abril de 2023 había 4.835 casos respiratorios; este año, a igual fecha, van 13.383
Especialista sostiene que después de la pandemia, cuando estábamos en casa la mayor parte del tiempo, nuestras defensas contra ellos disminuyeron.

Según el último Informe de Circulación de Virus Respiratorios del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP), la cifra de contagios de virus respiratorios ha aumentado significativamente este año. Mientras que en 2023 se registraron 4.835 casos durante el mismo periodo, en lo que va del año actual se han reportado 13.383 contagios.
Entre los virus que más circulan se encuentran el Covid-19 y la influenza. Para mayor detalle puede mirar la tabla adjunta junto a estas líneas. Según el ISP, los resultados provienen de la vigilancia de laboratorio de virus influenza y otros virus respiratorios, con el objetivo de identificar oportunamente la circulación de estos y caracterizar la propagación de las variantes antigénicas de la influenza. La mayoría de las muestras recolectadas son de pacientes menores de 5 años que se someten al panel de virus respiratorios al ser hospitalizados.
Menos anticuerpos
¿Cuál podría ser la razón detrás del aumento? Según la infectóloga Loreto Twele, el alza se debe básicamente a que estamos todavía en una época post pandemia, en la cual no hay una circulación viral estacional, sino que ha aumentado la circulación viral. «Por esto que durante todo el verano, y también las primeras semanas de otoño, hemos visto un aumento de los virus circulantes, principalmente SARS-CoV 2, Influenza y Adenovirus», señala.
Este aumento de la circulación, indica la infectóloga, está dado porque hay una disminución de los anticuerpos circulantes en la población, lo que se genera tras los dos años de pandemia, en la cual estuvimos recluidos. «Al no haber una exposición a los virus respiratorios, la cantidad de anticuerpos o defensas contra los virus en cada una de las personas disminuye, y eso aumenta la posibilidad de infectarse y que aumente la circulación viral», explica. «Este fenómeno va a durar por lo menos unos dos a tres años. Por lo tanto, si no mediamos una buena protección a través de vacunas y anticuerpos, vamos a tener un invierno muy complicado durante este 2024», advierte Twele, que trabaja como directora del Centro de Investigación de Vacunas del Hospital de Puerto Montt y docente en la Universidad San Sebastián.
Medidas efectivas
¿Existen medidas efectivas para mitigar los síntomas del virus de la influenza únicamente a través de remedios y la espera de su efectividad? David Torres, magister en epidemiología clínica, postula lo siguiente: el virus de la Influenza no es lo relevante, sino la gravedad de los síntomas. «Cuando los síntomas son graves hay que consultar a emergencia para que lo puedan manejar personas especializadas. Cuando los síntomas son leves hay que esperar que pase solo. Entonces, se recomiendan analgésicos y antipiréticos», apunta Torres, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes.
La infectóloga Loreto Twele completa. Afirma que el virus de influenza si es diagnosticado dentro de las primeras 48 horas que comienza el cuadro, en pacientes como pueden ser los inmunosuprimidos, pacientes con patologías crónicas u otros grupos específicos, se puede ocupar un medicamento antiviral que podría disminuir la gravedad de la enfermedad. «Pero en general es difícil diagnosticar la influenza antes de las 48 horas de comenzado, por lo tanto lo más importante es poder prevenirlo», señala. «Ahora bien, una vez que una persona contrae influenza, lo más importante es el manejo sintomático con el uso de antipiréticos como puede ser el paracetamol y el ibuprofeno; y en un cuadro más avanzado hay que descartar neumonía con sobreinfección bacteriana», afirma Twele. «Para los pacientes que están en sus casas, el punto número uno es la prevención a través de vacunas; el número dos es el diagnóstico precoz para, en ciertos grupos de riesgo, poder usar eventualmente antiviral».
Vivian Luchsinger, médico y doctora en Ciencias Biomédicas, señala un punto clave. Revela que todos los virus respiratorios en general, excepto el virus influenza, no tienen antivirales específicos. «En el caso de la influenza si bien existen antivirales disponibles en la farmacia, todos estos medicamentos -incluyendo también los antibióticos- son con receta médica. Eso tiene una justificación técnica: es para evitar el uso indebido, y por lo tanto el surgimiento de resistencia. Así que en realidad, lo que hay que hacer es tratar de evitar infectarse y para eso está el uso de mascarilla y el lavado de manos».


