93 runners nacionales participaron del maratón más antiguo del mundo
El runner de 36 años sufrió con unatormenta en su primera experiencia en la ciudad estadounidense en 2018.
El etíope Sisay Lemma (02:06:17) y la keniata Hellen Obiri (02:22:37) ganaron este año en la prestigiosa carrera que exige tiempos de clasificación. Cristóbal quedó octavo en el Top Ten histórico de Chile en Boston, lista que lidera Omar Aguilar (02:23:03, en 1989). Sofía Baeza, en tanto, fue la mejor chilena este año, con un tiempo de 02:56:22.
En total, corrieron 93 chilenos en la capital del estado de Massachusetts, en Estados Unidos. Solo uno no finalizó el circuito. «El ambiente es espectacular, es lo más cercano a lo que podrían ser unos Juegos Olímpicos o un Mundial para un amateur. La gente acá ama su maratón y lo cuida. Te hacen sentir como un héroe que vuelve de la guerra, te saludan en todas partes, te regalan cosas, no hay maratón como Boston», relata el mejor chileno. El sábado, los runners nacionales se habían reunido en una foto-banderazo en Copley Square, actividad organizada por la comunidad Six Stars Majors Chile (@sixstarsmajors.chile en Instagram).
Castro almorzó unas hamburguesas y luego fue a celebrar con su amigo alemán Nico Schulze en el bar «The Tam», al lado del parque Boston Common. El abogado, que se dedica al desarrollo de negocios especializados en el mundo inmobiliario, partió en el maratón en Buenos Aires 2014. En su carrera número 15, logró su mejor tiempo. «Antes tenía un 2:40:06 en Chicago, que es un circuito bastante más rápido que Boston, así que estoy muy feliz por haber logrado esta marca. Sabía que podía, pero tenía que dejarlo todo. Se sufrió muchísimo, sobre todo después del kilómetro 30, ya con las colinas y luego la bajada que no tiene tanto de bajada como dicen», agrega.
En Boston, el runner de 36 años tuvo su revancha: en 2018 le dio hipotermia, tuvo que abandonar la prueba y terminó en el hospital.
¿Qué pasó en esa carrera?
«Perdí el conocimiento en el kilómetro 32. Hubo una tormenta horrible y yo fui muy poco preparado, mal vestido para ese tipo de frío, distinto al de Santiago. No quise abandonar, lo que fue falta de madurez deportiva y ese error casi me cuesta caro. Fue una hipotermia grave, terminé en el hospital de St. Elizabeth, haciéndome volver a la temperatura normal con suero caliente y otras cosas».
¿Esperaba ser el mejor chileno este año?
«Sabía que podía estar entre los primeros cinco, pero había corredores fuertes. En un maratón puede pasar cualquier cosa y hoy fue un buen día para mí. Pero esto no pasaba sin mi partner Denise Cuthbert, ella se merece esta medalla más que yo».


