Sifan Hassan además se llevó dos bronces en los 5.000 y 10.000 metros
En los metros finales rebasó a la récord mundial Tigst Assefa de Etiopía para cruzar la meta. Me siento como si estuviera soñando, dijo la representante de Países Bajos, que logró tres medallas en París
Hassan, nacida en Etiopía, llegó a Ámsterdam a los 15 años en calidad de refugiada y años más tarde recibió el pasaporte definitivo, logrando desarrollarse como una destacada atleta.
En estos Juegos se transformó en una de las figuras de Paris 2024, no solo por su espectacular triunfo en una de las pruebas más trascendentes del atletismo, sino porque además se llevó otras dos medallas: ambas de bronce, en 5.000 y 10.000 metros. Todo en seis días.
Los últimos metros antes de cruzar la meta en la Explanada de los Inválidos tuvo una escena de aquellas y que seguramente se recordarán por mucho tiempo. Hassan y su rival, la etíope Tigst Assefa, se tocaron cuando la primera la rebasó por su izquierda a esta última, que lideraba la carrera.
Hassan aceleró y con un sprint fenomenal le sacó un par de metros antes que el asfalto se escondiera debajo de la tela azul que conducía los últimos metros del recorrido antes de la meta.
Al llegar con una cara de dolor y agotamiento, la representante de Países Bajos dio las últimas brazadas antes de saberse ganadora y levantar las manos, con lo último que le quedaba.
«En cada momento de la carrera me arrepentía de haber corrido los 5.000m y los 10.000m. Me decía a mí misma que si no lo hubiera hecho, me sentiría mucho mejor», dijo, tras la victoria. «Desde el principio hasta el final, fue muy duro. Cada paso del camino. Pensaba: ¿Por qué lo he hecho? ¿Qué me pasa?», agregó luego Hassan, que además de su récord olímpico, se anotó otro significativo registro en la historia del atletismo olímpico.
Igualó al checo Emil Zatopek, que en Helsinki 1952 también se quedó con tres medallas en los 5.000m, los 10.000m y el maratón, todas de oro.
Hassan, una de las estrellas del deporte mundial, en Tokio 2020, hace tres años (se disputaron en 2021), logró oro en los 5.000 y 10.000 metros en la capital nipona, además de un bronce en los 1.500. Con lo logrado en París, totalizó seis medallas.
«Al final pensé: Esto es sólo un sprint de 100m. Vamos, Sifan. Uno más. Siéntelo, como quien esprinta 200m», dijo sobre ese final cinematográfico con Assefa, otra referente global, que en septiembre pasado logró el récord mundial en la distancia de 42 kilómetros femenino con 2 horas, 11 minutos y 53 segundos, bajando en más de dos minutos la marca anterior. Es decir, posiblemente una de las rivales de mayor currículum de las atletas élite que buscaron el premio mayor bajo el calor parisino.
«Cuando terminé, fue una liberación. Es increíble. Nunca había experimentado nada parecido. Ni siquiera los otros maratones que he corrido se acercaban a esto. No podía parar de celebrarlo. Me sentía mareada. Quería tumbarme.
Entonces pensé: Soy la campeona olímpica. ¿Cómo es posible?», agregó también Hassan, que en la premiación tampoco dejó indiferente a nadie.
Recibió la medalla de oro usando un hiyab, elemento que estaba prohibido por las autoridades deportivas francesas en estas olimpiadas.
«Me siento como si estuviera soñando. Sólo veo en la televisión a gente que es campeona olímpica. El maratón es otra cosa. Cuando haces 42 kilómetros en más de dos horas y 20 minutos, sientes cada paso tan duro y tan doloroso», dijo sobre su proeza Hassan, que encandiló con su sencillez y su potencia.


