Larga vida útil
La participación de los modelos 100% libres de emisiones llega a un 12,3% de vehículos livianos nuevos que se venden. Por ello, ya los usuarios se preguntan ¿cuánto durará su batería, y qué se hace si se debe cambiar?
Las cifras no mienten. El crecimiento de las ventas de autos eléctricos, hace que este parque cero emisiones siga al alza en Chile. Durante los primeros cuatro meses de 2026, se han comercializado 3.298 unidades, lo que representa un aumento del 96,7% respecto al mismo periodo de 2025.
No es nada de extrañar, que cada vez más usuarios quieran saber más sobre sus autos eléctricos, y quienes buscan conocer más de las alternativas que brinda esta tecnología, y cuáles son sus límites.
La batería es la clave. En la oferta local, 42 marcas compiten en este segmento con una oferta total de nada menos que 136 modelos y subiendo. Ese universo porta baterías de al menos 8 proveedores distintos. Según el primer criterio son de Níquel-Manganeso-Cobalto (NMC), mientras que LFP es Litio-Ferro-Fosfato (LiFePO4). Son los dos tipos de batería que hoy dominan toda la oferta nacional.
La salud de la batería
La industria automotriz ha establecido un estándar de garantía comercial frente a la degradación. Sebastián Schmidt, gerente de posventa de General Motors Chile, explica que la batería de alto voltaje cuenta normalmente con una cobertura de garantía de «8 años o 160.000 kilómetros, lo que ocurra primero».
Esta misma política de protección por 8 años o 160.000 kilómetros es confirmada por Fernando Cifuentes, brand manager de smart en Chile. Desde el segmento de alta gama, Vicente Díaz, brand manager de Porsche, señala que en modelos como el Taycan ofrecen una garantía de 8 años, con el compromiso de una «capacidad residual mínima del 70% durante ese período».
Por otro lado, las firmas asiáticas han ampliado estos horizontes. Esteban Durán, technical & quality manager de Geely Chile, detalla que para su modelo Geely EX5 la garantía oficial se extiende hasta los «8 años o 200.000 kilómetros, lo que ocurra primero».
Reforzando este punto, Isaac Fernández, subgerente de asistencia técnica de Subaru Chile, añade que «en la práctica manteniendo un uso racional del vehículo y una frecuencia y tipo de carga favorable, una batería debería durar mucho más de 10 años en perfecto estado».
A nivel de ingeniería las proyecciones son contundentes. Durán subraya que las celdas desarrolladas por Geely están diseñadas «para soportar hasta 3.500 ciclos de carga completos», lo que se traduce de forma práctica en «más de 800.000 kilómetros de conducción» si el usuario mantiene un comportamiento de carga adecuado.
El umbral del 70% y la degradación natural
En el universo de la electromovilidad, el final de la vida útil de una batería a bordo del vehículo no es sorpresivo. Díaz, de Porsche, aclara que una batería de alto voltaje «no deja de funcionar de manera repentina, sino que va perdiendo capacidad de almacenamiento gradualmente con el paso del tiempo y los ciclos de carga».
Para medir este desgaste se utiliza un parámetro llamado Estado de Salud (SOH, por sus siglas en inglés). Durán, de Geely, detalla que se considera que un acumulador deja de cumplir óptimamente su propósito cuando su SOH «desciende por debajo del 70% de su capacidad original de fábrica».
Desde smart, Cifuentes concuerda en que este umbral del 70% marca el punto en que la batería «ya no cumple con los estándares de desempeño definidos para el vehículo», afectando negativamente su autonomía.
En la misma línea, Fernández, de Subaru, complementa que «por norma general cuando la capacidad total de recarga es inferior al 70% de la capacidad nominal es tiempo de reemplazarla».
Cuando se presenta una alerta o colisión, los especialistas recalcan la importancia del diagnóstico autorizado. Schmidt, de GM, enfatiza que el protocolo de servicio incluye «un diagnóstico técnico del sistema de alto voltaje, la inspección del pack de batería y sus componentes», velando siempre como primera prioridad por la seguridad del cliente y su entorno.
Afortunadamente, el diseño de las baterías modernas facilita los arreglos. Durán explica que la arquitectura actual agrupa las celdas en módulos independientes, lo que permite a los especialistas «reemplazar únicamente el bloque modular defectuoso o desgastado en lugar de toda la costosa unidad». Díaz destaca que Porsche ha desarrollado protocolos técnicos que permiten «intervenir las baterías de forma eficiente y sustentable, evitando reemplazos innecesarios».


