Nueva plataforma que se incorporó en el sitio cuentadelaluz.cl de la Fundación Energía para Todos
Permite conocer el consumo eléctrico de los electrodomésticos del hogar según la comuna donde vive el usuario.
¿Cuánto cuesta tener encendido un televisor todo el día? ¿Es más caro utilizar un calefactor eléctrico durante una hora o el horno eléctrico durante media hora? ¿Vale la pena pagar más por un refrigerador con mejor eficiencia energética? La mayoría de las personas responde esas preguntas con intuición, pero pocas conocen el costo real del consumo eléctrico de los aparatos que utilizan todos los días.
Esa falta de información motivó a la Fundación Energía para Todos a desarrollar una herramienta que permite transformar el consumo eléctrico de los electrodomésticos en pesos. La iniciativa forma parte del sitio cuentadelaluz.cl, creado en 2024 para ayudar a las personas a entender cómo se calcula su cuenta de la luz y cuánto pagan realmente por la electricidad que consumen.
La plataforma reúne las tarifas eléctricas de todas las comunas del país y, en su nueva sección «Electrodomésticos», utiliza la información contenida en las etiquetas de eficiencia energética y una calculadora de consumo para estimar el gasto de prácticamente cualquier aparato eléctrico según su potencia y tiempo de uso.
«Todos sabemos cuánto pagamos en la cuenta de la luz, pero no cuánto consume realmente cada artefacto eléctrico», dice Javier Piedra, director de la Fundación Energía para Todos y docente de la Universidad de Concepción.
¿Qué artefactos son los que más consumen electricidad en una casa?
«En general, los que generan calor. Los calefactores eléctricos, los hornos eléctricos, las secadoras de ropa y los secadores de pelo tienen consumos altos. El hervidor eléctrico tiene una potencia elevada, pero como se utiliza pocos minutos al día, termina gastando bastante menos de lo que la gente cree. No sólo importa la potencia del artefacto, sino también cuánto tiempo lo utilizamos».
¿Hay algún artefacto que tiene fama que consume mucho y no es así?
«El calientacamas tiene mala fama, pero consume muy poco. Está diseñado para calentar una superficie pequeña y a una temperatura apenas superior a la del cuerpo humano. Un modelo de una plaza tiene una potencia de apenas 50 watts. Utilizarlo una hora cuesta cerca de $12, mucho menos que otros sistemas de calefacción».
¿Hay otros electrodomésticos que tengan una fama injustificada?
«Las lavadoras consumen bastante poco. La secadora es la que realmente consume mucho más. También mucha gente cree que el televisor es uno de los responsables de la cuenta de la luz, pero cuando uno hace el cálculo se da cuenta de que su consumo mensual es bastante menor que el de otros artefactos del hogar».
¿Qué necesita una persona para utilizar la herramienta?
«Lo primero es saber en qué comuna vive, porque eso determina la tarifa eléctrica. Después tiene dos opciones: utilizar los datos que aparecen en la etiqueta de eficiencia energética del artefacto o ingresar su potencia y el tiempo que lo utilizará».
¿Sirve también para comprar un electrodoméstico?
«Ese es uno de los objetivos principales. Muchas personas compran un refrigerador porque tiene una etiqueta A+, pero no saben cuánto dinero significa ese ahorro en la práctica. La herramienta permite transformar esos kilowatt hora en pesos y tomar una mejor decisión de compra. Es como cuando uno compra un auto y pregunta cuántos kilómetros por litro da».
¿Hay alguna recomendación práctica para ahorrar electricidad?
«Una de ellas es preocuparse del refrigerador. Es uno de los artefactos que más tiempo permanece funcionando y muchas veces las gomas de las puertas están deterioradas. Eso hace que entre aire caliente y el motor tenga que trabajar más tiempo. Cambiarlas es una medida sencilla y muy eficiente para ahorrar energía».




