La diputada Alejandra Sepúlveda y su primer mes al mando de la Cámara
Su ideal: agilizar los proyectos. Su chiche: un manual para diputados nuevos. Su necesidad: comprarle Ritalín a Moreira.
Alejandra Sepúlveda todavía se anda riendo por los pasillos de la Cámara cuando recuerda su estreno como presidenta de la corporación. «Fue bien movido, jeje», afirma, y no precisamente para referirse a la seguidilla de temblores que azuzaron el cambio de mando presidencial el pasado 11 de marzo, donde ella se estrenó en el cargo, sino para describir el guapo que le hizo el diputado Ramón Farías.
El parlamentario PPD estuvo a punto de presentar una moción de censura en contra de la mesa de la Cámara, afirmando que la diputada del PRI no le dio la palabra para intervenir en la discusión del proyecto sobre el «bono marzo».
-¿Hay algo de machismo en la moción de censura que quería interponer Farías?
-Puede ser en parte, cuesta acostumbrarse a tener una mujer en la testera de presidenta.
-Evalúe su primer mes.
-Partió difícil, pero en general hoy estamos aprobando proyectos muy importantes para el país, lo hicimos con el bono marzo y lo que tiene que ver con la muerte presunta para aquellas personas desaparecidas después del terremoto. Esperamos tener un sello de agilidad y autoridad en los proyectos que se discutan en la Cámara.
-¿Creará algo así como el manual para el buen diputado?, para terminar con el chistecito de votar por quienes no están en la sala, digo yo.
-Bueno, la verdad es que haremos un manual para el diputado nuevo, con todos los aspectos de la labor legislativa, estará listo para las nuevas generaciones y tenemos que colocar el artículo 150 que dice que tienen que estar en el momento de la votación o si no su voto no será registrado. Los diputados nuevos han sido muy aplicados, esperamos que no tomen ninguna maña que los pueda complicar.
-Usted está en la testera por un acuerdo con la Alianza, ¿se siente comprometida?
-Fue sólo un acuerdo administrativo, no es un compromiso político. Uno tiene que ser coherente con lo que dijo en la campaña. Yo salí al margen de los dos grandes bloques, competí con la Alianza y la Concertación, rompiendo el binominal.
-¿Cómo es tener a Iván Moreira de vicepresidente?, antaño peleaba con medio mundo en el hemiciclo y ahora pone orden.
-Jajajá, ¿tengo que decir la verdad? Estamos con el diputado Germán Becker (el otro vicepresidente) comprando una caja de Ritalín, porque Iván tiene una gran capacidad de moverse. Tenemos una mesa muy cohesionada, la verdad.


