El ingenio de los chilenos para arreglar los daños que dejó el terremoto llegó a un punto alto en la calle Andrés Bello de Chillán. Allí el pavimento se hundió varios centímetros y una cámara de aguas servidas quedó expuesta, por lo que en el municipio optaron por marcar el «evento» con pintura, pusieron tachas reflectantes e hicieron un artesanal desvío. También señalizaron otro forado que apareció en medio de la vía, a unos 150 metros.
El ingeniero Víctor Mascareño, de la Dirección de Tránsito, explicó que «evidentemente no es la solución definitiva, pero quiero ser enfático en que lo que existía en la calzada tenía que ser anunciado, porque era un peligro no menor. Es una medida preventiva para mitigar posibles accidentes».
Mascareño agregó que «para nadie es un secreto lo que pasó el 27 de febrero. Aparte de lo que ocurrió en el tema social, en infraestructura vial tenemos puentes colapsados (Isabel Riquelme y Maipón). Se está viendo de dónde se sacan recursos para reparar no solo ese sector, sino otros que se dañaron seriamente. Hay que hacer un recapado de la carpeta asfáltica y, en el orden de tiempo, la verdad es que no estamos hablando de un par de días».
El chistoso arreglo municipal fue valorado por el gerente de la escuela de conductores Autoescuela Chillán, Jorge Pérez: «La señalética no es suficiente, pero ante las secuelas del terremoto la advertencia sirve, aun cuando la demarcación no es buena».
Según Pérez «la avenida Andrés Bello es muy concurrida y sirve para la evacuación del nororiente de la ciudad de Chillán. Los niveles de velocidad llegan al límite de lo permitido. Por lo tanto, los conductores se encuentran en riesgo latente si no están atentos a las condiciones del estado actual de la calzada».
Ideal para choque frontal
Miguel Manosalva se define como «usuario de Av. Andrés Bello» y escribió al diario «La Discusión» alegando por el peligro de choques frontales que acarrearía esta «solución de parche. Ni siquiera han ido a rellenar con ripio o algunos de los miles de adoquines que el municipio de Chillán, se supone, tiene guardados. Es tiempo de dejar atrás esa idea de soluciones a la chilena».


