Tras perder todo, Ingrid Cruces y su familia reciben nueva vivienda gracias a una donación
La gestión del Desafío Levantemos Chile le dará la oportunidad de rehacer su vida. La pena empieza a calmar un poco, dice.
El fuego consumió la casa en minutos. Ingrid Cruces y su marido la construyeron con sus propias manos. Pegaron cerámica, instalaron puertas, levantaron los muros. Hicieron los muebles con madera nativa. Todo se fue. Solo quedó el radier. Ahora duermen en una carpa, en el suelo de lo que fue su hogar.
«Nosotros somos un matrimonio de 35 años, tenemos una hija con discapacidad. Con mi esposo siempre quisimos prepararnos para cuando llegáramos a la edad de jubilar, poder tener un espacio digno para los tres. Y nos esforzamos tanto. Era una casa preciosa, grande, hermosa. Fue una casa donde yo estaba pasando por un proceso de cáncer y con mi esposo la construimos a pulso. Tanta necesidad pasamos por tener algo, y en diez minutos todo se nos fue», recuerda Ingrid.
El incendio, que comenzó el 8 de febrero en la Región de La Araucanía, específicamente en Collipulli, arrasó con hectáreas de bosque y dejó a decenas de familias sin hogar.
«Era una casa llena de artesanía en madera por dentro, era una casa hermosa, preciosa», cuenta Ingrid con la voz quebrada.
El incendio ha sido uno de los más devastadores en la historia reciente de la región. El viento y la sequedad del terreno avivaron las llamas, que se propagaron sin control. Bomberos y brigadistas lucharon día y noche, pero el fuego avanzó sin piedad. Cuando se declaró la alerta roja, ya era tarde para muchas familias. Entre ellas, la de Ingrid, que vio cómo en cuestión de minutos su hogar quedaba reducido a cenizas.
«Da rabia y pena perder una vida completa, casi 40 años de esfuerzo y sacrificio, de mucho trabajo a pulso», lamenta Ingrid.
Tras la tragedia, un donante anónimo, a través del Desafío Levantemos Chile, decidió donar dos casas a familias que lo perdieron todo. Una es para Ingrid, una vivienda prefabricada de alto estándar, con estructuras sólidas, ventanas termopanel, dos habitaciones y un baño.
«Vi el plano de la casa, vi el diseño, vi cómo va a ser el interior. Es una casa hermosa. Viene con piso flotante, paredes de madera, ventanas térmicas. La empiezan a construir esta semana», cuenta Ingrid.
Ignacio Serrano, director ejecutivo de Desafío Levantemos Chile, explica que la ayuda por parte de ellos ha estado centrada en pequeños agricultores y familias rurales. «Queremos apoyarlos con alimento para sus animales, cercos y acceso a agua potable. En La Araucanía existe un problema estructural de agua, y los incendios lo han agravado aún más», afirma. En medio de esa misión conocieron a Ingrid y a Yasna, la otra beneficiada con una vivienda. «Logramos hacer un puente entre quienes quieren ayudar y quienes necesitan apoyo», dice Serrano.
Ahora, Ingrid y su familia esperan con ansias la nueva casa. Según Ignacio Serrano, la ONG Desafío Levantemos Chile ha trabajado en numerosas emergencias, desde terremotos hasta incendios forestales. En este caso, además de las viviendas, han entregado kits rurales y acceso al agua para quienes perdieron sus medios de vida.
Mientras la casa se levanta, Ingrid sigue en la carpa, en su radier, esperando recuperar algo de lo que perdió.
«La pena empieza a calmar un poco», afirma.


