Este lunes partió el espacio de entretención matinal de TVN
El animador tomó inspiración de espacios como Pase lo que pase, Casi en serio, animado por Leo Caprile y Cordialmente, de Julio Videla.
Parte de la rutina de Pedro Ruminot en el Festival de Viña hablaba de la añoranza que le producía no encontrar hoy en la oferta televisiva matinal algo más entretenido que pura información de portonazos y robos. Este lunes TVN apostó justamente por dar más liviandad, entre las 11 y las 13 horas, con el programa «El medio día», animado por Daniel Fuenzalida.
Esta es la primera apuesta más chascona del canal en ese horario y ahí es donde Fuenzalida está en su salsa. Acompañado de un panel compuesto por Carla Jara, Pamela Leiva, Jorge Alís, Disley Ramos, Jon Reyes y Rosario Bravo. En el debut, por ejemplo, hablaron desde sus primeros días de clases en el colegio y Alis hasta hizo unas clases de tango.
«Se me planteó hacer este horario y un programa a la antigua, que mezcle entre lo análogo y digital. Para hacerlo tenía tres estándares de programas en mi mente, pero llevados al 2025: Pase lo que pase, Casi en serio, animado por Leo Caprile y Cordialmente, de Julio Videla, que eran espacios entretenidos, distendidos», recordó.
En este primer capítulo, en todo caso, no soltaron toda su artillería, porque faltan los concursos telefónicos y otros guiños más a la TV de antaño.
De hecho, recién este viernes hará su aparición en el panel Rosario Bravo, su coanimadora en el podcast con quien ha cosechado éxitos y premios. Ella al principio no quería entrar a la televisión (ver nota de abajo), sin embargo gestos de Daniel la ayudaron a dar el paso: «Más que convencerla es seguir apoyándonos en los diferentes proyectos, que probáramos esta dupla que hemos hecho y que ha funcionado en el digital, vamos entonces a la tele y se dio».
Sus cuidados
Para darle toda la energía a ese horario, Fuenzalida se preparó por semanas: cámara hiperbárica, salidas a andar en bicicleta y sesiones con nebulizador para que no se le canse la voz. «Necesito cuidarme, también términos de alimentación. Cuando hacía Me late (TV+) me metía harto a la cámara hiperbárica y ahora la volví a utilizar, me relajo. Encuentro que me desconecto y eso ayuda. Pero los findes es cuando más trato de desconectarme», comenta.
¿Cómo lo hace con los horarios? Ahora mismo va corriendo a grabar «Ahora caigo».
«Sí, ahora voy corriendo. Los horarios cambiaron un poco: me levanto a las 6 de la mañana y me voy a la radio tomo desayuno allá, un pancito con café y jugo de naranja. El programa («Central radioactiva» parte ahora a las 8 hasta las 10 de la mañana y ahí me voy al canal. Salimos al aire a las 11 y a las 14:30 tengo que estar grabando «Ahora caigo», almuerzo como a las 16:15 y después grabo otra vez el «Ahora caigo» como hasta las 20 horas».
Qué intenso igual.
«La gente se espanta y pregunta harto cuándo tengo tiempo para mi vida personal, pero mi horario es como el de todo chileno que trabaja de lunes a viernes de las ocho a las siete de la tarde; como cualquier chileno. En mi caso los viernes tengo algo más de tiempo».
¿Cómo sintió este primer capítulo?
«Lo sentí muy bien. Le tengo terror a los silencios televisivos, me genera ansiedad que nadie entienda cuando hablan todos al mismo tiempo, pero acá cada uno tiene su rol y encuentro que anduvimos bien».


