Director ejecutivo del Festival asume los errores que hubo en el show de la transformista
En ningún caso y que quede súper claro, ha habido veto o ha habido censura, afirma tajante.
Es la gran polémica de este Festival de Viña del Mar. Cuando Asskha Sumathra la estaba rompiendo sobre el escenario de la Quinta Vergara, aparecieron los animadores, le dieron las dos Gaviotas y la bajaron. Le apagaron el micrófono, por lo que no pudo despedirse del público, y ni hablar de un bis. Eso generó un pifiadera monumental en el recinto y la queja de todos los televidentes que estaban disfrutando con la comediante. En ese escenario, este jueves hubo que salir a dar explicaciones.
«Hubo una descoordinación», asume de entrada Daniel Merino, director ejecutivo del Festival de Viña y entertainment manager de Bizarro Live Entertainment.
¿Qué pasó exactamente, Daniel? ¿Cortaron la rutina de Asskha?
«Había 50 minutos de rutina pactada, que se hizo completamente. Lo que pasó fue que no se leyó bien, digamos, la forma en que ella hace su rutina, que es totalmente válida porque cada quien interpreta su performance o su show como quiere. El resto de los comediantes sigue un guion o una escaleta, que nos permite ordenar dentro del programa la entrada de los animadores o la entrega de premios. En este caso, ella estaba en la página tres del libreto, luego se pasó a la página ocho, después a la dieciséis, después a la siete, después a la cuatro. Como que iba viendo de acuerdo a cómo la audiencia respondía a qué parte de la rutina hacía».
¿Ustedes no sabían que así son sus rutinas?
«No, me contaron después que era así. Que ella se presenta en distintos lados, que su rutina tiene mucha improvisación. Ni el equipo ni yo sabíamos que eso funcionaba así, y obviamente no se hicieron las coordinaciones».
¿Cuáles no se hicieron?
«No se hicieron las coordinaciones necesarias para que los animadores no entraran en seco como entraron. Porque entraron en seco. Eso fue lo que pasó».
¿Asskha se salió mucho del libreto?
«No. Lo que más hizo fue ir de un lado a otro de su guion. Pero aquí, en ningún caso y que quede súper claro, ha habido veto o ha habido censura. De hecho, basta con ver la rutina. Ella dijo muchas cosas que quizás, en otros tiempos, hubieran sido imposibles de decir en televisión. Tuvo la libertad total de desarrollar su rutina».
¿Y la entrada de los animadores?
«Hubo una coordinación muy mala, muy mala. Yo hago mi mea culpa porque los animadores no son quienes deciden cuándo entran. Hay un tema de la dirección del Festival, de la producción del Festival, que no logramos coordinar bien ese ingreso con el equipo de Asskha. Ella tiene una forma de llevar su rutina distinta, que le funcionó, porque igual se llevó las dos Gaviotas».
¿Por qué usted también entró al escenario?
«Cada vez que termina un artista, entran los animadores al foro y cuando mandan al corte comercial, entramos con la gente de producción para desmontar. Ahí le dije Asskha, vamos a hacer tu backstage. Y me dijo, sí, claro. Lo otro es que se interpreta como si hubiéramos hablado mucho rato y no fueron ni diez segundos. Lo mismo pasó con la Karen, pero ella le estaba explicando lo que venía después. Aunque no te podría decir bien, porque yo no estuve en esa conversación».
¿Por qué Asskha no se pudo despedir del público? ¿Por qué no tenía sonido su micrófono?
«Todo eso tiene que ver con una serie de descoordinaciones que como equipo tuvimos».
Se vio como que no quisieron que ella se despidiera.
«Para nada. Ella sigue teniendo la pantalla de Mega para decir lo que quiera. El micrófono abierto. Hubo una coordinación bastante poco prolija y eso no tengo problemas en decirlo. Desde el día uno, cuando nos hemos equivocado, yo he respondido».


