Mujeres policías cuentan sus experiencias en las aplicaciones eróticas
Explica que se sintió algo presionada a dejar la institución: eran demasiados los cuchicheos y no se sentía querida.
Este no es el final feliz de una carrera como uniformada. «Y eso que estuve a un pelo de ascender a sargento segundo», cuenta Daniela Díaz Orellana, alias Dani Police, que tras trabajar por 14 años en Carabineros decidió dejar la institución para dedicarse a la venta de contenido erótico explícito. «Claramente no son cosas que sean compatibles».
La decisión de darse de baja la informó hace tres semanas en su cuartel en Curicó. Desde que la venta de contenido de Daniela se hizo vox populi, fueron meses difíciles: varios de sus videos y fotos se filtraron, y ella sentía que había cuchicheos en su cuartel. Fue tanto el estrés laboral, que tomó una licencia médica y, después de eso, pidió la baja.
Dice que se siente más feliz que nunca. «Puedo hacer muchas cosas de las cuales antes me sentía limitada: usar uñas largas o de color distinto al nude, teñirme el pelo muy rubio o maquillarme de cierta forma».
Aunque pensó su decisión, sabe que le faltaban solo algunos años para irse más asegurada. «Obviamente, con 14 años uno no se va jubilada, porque tienes que cumplir 20 años para hacerlo. Así que me fui sin lleno, me fui sin plata, pero no tengo la menor duda de que con lo que estoy haciendo ahora voy a ser beneficiada. Uno inconscientemente vende el morbo de haber sido carabinera. Hay que sacarle provecho a eso también, si al final plata es plata».
¿Se fue muy sentida de la institución?
«No, para nada. Viví una experiencia hermosa haciendo mi trabajo. Fui motorista de todo terreno también por muchos años. Creo que uno debe ser agradecido de las oportunidades que te da la vida. A mí Carabineros me ayudó a crecer mucho como persona, profesionalmente, aprendí cosas lindas».
¿Vendía contenido a escondidas?
«No lo hice a escondidas, porque yo en la venta de contenido jamás he ocupado las prendas fiscales. Sin embargo, al haber subido fotografías usando el uniforme por la plataforma de TikTok, la gente dio por entendido que lo hacía. Hubo una especie de persecución al respecto; empezaron a pensar que yo hacía contenido con un uniforme, pero nunca fue así».
¿Le piden mucho contenido vestida de uniforme por interno?
«Siempre me piden ese contenido, usar prendas fiscales o el uniforme. La verdad, nunca lo he hecho, pero sí mandé a hacer a una tienda un traje que es tipo sexy de carabinera, que hace alusión a eso, pero es un disfraz».
Haber sido carabinera vende, ¿no?
«Me da un plus ya que también se juega mucho con el morbo y la sensualidad. El uniforme institucional y la autoridad con la que nos expresamos ante los ciudadanos creo que les genera cierta intriga y fantasía erótica. Sin embargo, puedo decir que he tenido la fortuna de que muchos extranjeros llegan solo por verme, sin saber que soy la excabo de Carabineros de Chile, entonces el público es variado. La mayoría de mi público renueva solo para verme a mí».
¿Volvería a la institución?
«Tengo entendido que cuando pasan algunos años, por ahí te pueden volver a llamar para ver si quieres reintegrarte, dependiendo del motivo por el cual pediste la baja o te dieron de baja. Yo no he cometido ningún delito. Pero soy de aquellas personas que si toma una decisión, no doy pie atrás. Aparte de eso, yo estoy estudiando técnico deportivo, quiero crecer desde otra área».
Me quedó dando vueltas lo que me decía del morbo.
«Se supone que esta es una de las instituciones más prestigiosas a nivel nacional, entonces es obvio que provoca un morbo cuando un carabinero hace cosas más rebeldes. En mi caso, también estoy segura de que, así como tengo mucha gente que me apoya, también tengo mucho hate: ¿Cómo pudiste hacerle esto a Carabineros? Pero en definitiva, yo no le he hecho nada a nadie. Acá lo que estoy haciendo es tomar una decisión, tener los cojones como mujer de haber trabajado 14 años en una institución de prestigio y decir: ¿Sabes qué? Esto lamentablemente en este momento ya no es lo mío, así que voy a tomar otro camino y me retiro. Pueden ser felices y estar tranquilos de que ya no soy parte de ustedes».
Feliz en la PDI
Constanza Morales ingresó a la PDI en 2012, y desde que egresó se ha desempeñado tanto en el área operativa como en la administrativa en el sector sur de la Región Metropolitana. «Tengo 13 años de servicio». Dice que siempre le llamaron la atención las luces, y que la venta de contenido se configuró como una buena opción de tener un trabajo menos rígido pero con buenos ingresos. «Es algo que me acomoda bastante, mostrar mi cuerpo de manera libre y sin tabúes, enseñando mi lado más sensual y erótico, que es en el fondo lo que más vende».
Además de Arsmate, tiene dos trabajos más: una pyme de eventos «La Fiesta de las Piñatas», donde entrega servicios como papelería creativa, cotillón, piñatas, decoración de cumpleaños y Candybar, arriendo de mobiliario y juegos inflables. «Todo es diseñado por mí y hecho totalmente a mano» (@darkprincess.31).
¿No es comentario en la PDI que estés en Arsmate?
«La verdad es que comentarios siempre van a haber, buenos y malos, por sí o por no, en ese sentido yo solo me enfoco en llevar a cabo de la mejor manera posible mi trabajo, por lo demás, para mis colegas tampoco es tema, son siempre muy respetuosos, sobre todo con las mujeres funcionarias. Mientras no utilice en mi contenido logos ni vestimenta institucional no estoy incurriendo en ninguna falta y por ende no he tenido ni debiera tener problemas, ya que el resto forma parte de mi vida privada, la cual por lo demás, no merece reparos».


