Me vine de vacaciones y nunca más volví, cuenta técnico gráfico que trabaja en un hotel
Es un destino que cuenta con más visitantes que población: el turismo abre muchas chances laborales.
«Me vine de vacaciones y nunca más volví a Chile. Fue una decisión random, como muchas otras que he tomado en la vida», cuenta el técnico gráfico Miguel Aliaga (32), quien en 2019 se radicó en la capital islandesa, Reikiavik. Hoy está casado con un islandés, tiene residencia permanente, trabaja como recepcionista en un hotel y cursa el nivel avanzado de yoga.
Al tratarse de un paraíso natural ártico (alberga glaciares, lagunas, volcanes y géiseres), en Islandia uno de los rubros con mayor campo laboral es el turismo. De hecho, es una de las naciones con más densidad de visitantes del mundo: cada año entran más turistas que el total de la población, que no supera los 400.000 habitantes.
Sabiendo inglés, se abren buenas oportunidades. «A este país llegan muchos turistas y eso deja ingresos muy altos. Este mercado es muy fuerte y crece mucho cada año. Cada vez se van abriendo nuevas agencias turísticas y nuevos servicios», precisa.
Aliaga destaca que también hay buenas oportunidades en el ámbito técnico. «Los metalúrgicos, mecánicos, gásfiter, cerrajeros, eléctricos y trabajadores de la construcción tienen buenas chances. Las especialidades técnicas siempre son bien cotizadas», destaca. En el ámbito profesional, Islandia atrae a muchos científicos: «Es un campo muy amplio acá. Es una isla que estuvo en deforestación y hoy está en un proceso de forestación que lleva décadas. Eso sí, para venir a trabajar de manera profesional necesariamente uno debe saber islandés».
¿Cómo andan los sueldos?
«Están estipulados por sindicatos y son gremiales. Un sueldo básico es de $2.500.000 chilenos (la OCDE registra un sueldo promedio de US$ 6.083 mensuales, cerca de $5,5 millones). Se trabajan 40 horas semanales, aunque hay facilidades para negociar: por ejemplo, uno puede hablar con el jefe y decir que quiere tener un 80% o 70% de carga laboral».
Son salarios bien atractivos.
«Sí, pero el costo de vida es muy alto. Todo lo que es servicio es caro: un corte de pelo o un gásfiter. Un restaurant promedio -por ejemplo, sale unos $80.000 chilenos. Los supermercados lo mismo».
¿Y los arriendos?
«Ese es otro tema: básicamente no hay. Como es tan turístico, todo es Airbnb. Eso ha reducido mucho la oferta y aumentado la demanda. Por un espacio de 45 o 60 metros cuadrados los precios están alrededor de $2 millones al mes».
¿Cómo lo hacen los mismos islandeses?
«Buena pregunta, pero no lo sé la verdad. Me imagino que seguir buscando hasta encontrar o resignarse a pagar los precios exorbitantes. Las personas que viven solas prefieren arrendar una habitación. Eso tiene un costo que va entre $90.000 a $140.000, dependiendo de las comodidades».
Segura y equitativa
Aliaga añade otra razón -además de su flechazo- para radicarse en Islandia: «Acá nadie roba y no hay delincuencia; los policías no llevan armas. Puedo dejar mi celular en el asiento de una micro y ahí va a quedar. Y si alguien lo encuentra, lo va a devolver. Acá no existe un mercado negro de cosas robadas. Las bicicletas están en las calles y la gente deja su puerta sin seguro. En Santiago la percepción de inseguridad es muy alta, además de contar con altos los índices de estrés. Para mí, este es como un paraíso», reflexiona.
La sociedad es muy igualitaria, asegura: «No existe el clasismo. Cambiar de una clase a otra no está tan predeterminado como en la sociedad chilena. Eso predispone a la gente a tener ciertos tipos de amigos o a ir ciertos lugares: estos parámetros acá no existen. Uno se puede sentir una persona común y corriente respecto de los demás y eso me genera mucha satisfacción (…) Las conexiones sociales tienden a ser más sinceras y no se basan tanto en lo material», profundiza.
A modo de antecedente, advierte que las autoridades islandesas son estrictas en materia migratoria: «Hay cero posibilidades para quedarse, pero imagino que esta WH es una buena oportunidad para los chilenos. Se lo abren a países que tienen buena categoría respecto a los parámetros de seguridad de las personas que circulan internacionalmente».
Se viene la visa
Si bien el Ministerio de Relaciones Exteriores todavía no ha informado respecto a mayores requisitos, número de visados ni tampoco plazos de postulación, lo que se conoce es que la visa Working Holiday (WH) Islandia permitirá a chilenos permanecer por un máximo de dos períodos consecutivos de 12 meses allá.
«Durante su estadía los jóvenes podrán trabajar como una manera de complementar ingresos para sus gastos. Uno de los requisitos es contar con la mayoría de edad y ser menor de 31 años», comenta Enrique Vásquez, fundador del portal Workingholiday. cl. De acuerdo a información publicada en el portal de nuestra Cancillería, el programa entrará en vigor una vez que ambos países se notifiquen mutuamente del cumplimiento de los requisitos internos para su implementación.


