Análisis del último censo arrojó que 188.355 familias en el país viven bajo el techo de otra
Aunque la necesidad de un hogar se debea varios factores, en estas comunas las familias allegadas son las principales demandantes. San Ramón es la primera del país.
San Ramón y Providencia son las comunas donde el principal problema habitacional es conseguir una vivienda para familias allegadas, es decir, que viven con otra familia con la que no comparten gastos de alimentación. La conclusión la obtuvo la organización Déficit Cero, plataforma creada por Techo Chile y la Cámara Chilena de la Construcción para visibilizar la crisis habitacional, en base a los datos del Censo 2024.Parece sorprendente que por el nivel de ingresos de sus vecinos, Providencia esté en el tope de la lista. Pero en los diez primeros lugares también están La Reina, Las Condes y Vitacura (ver tabla).
En el censo, en Providencia se contabilizaron 69.157 hogares, de los cuales 2.957 tienen algún tipo de problema de déficit habitacional (hacinamiento, construcciones precarias o familias allegadas). De ellos, 1.917 comparten una casa o departamento con otro núcleo familiar en condición de allegados, lo que representa el 64,8% de los hogares con necesidades.
Otro ejemplo es el de Las Condes: hay 116.176 hogares, de los cuales 3.938 tienen problemas habitacionales. De ellos, el 57% (2.228 familias) es allegado.
«En general, vivir en esta condición se considera algo negativo porque implica la falta de una vivienda material para este hogar adicional. No necesariamente implica vivir en malas condiciones», advierte Saúl Ketterer, analista de Estudios de Déficit Cero.
Entre 2017 y 2024 aumentó 32% la cantidad de hogares allegados en el país, de 143.196 a 188.355 núcleos familiares. Pueden corresponder a un amigo que vive con otro, compañeros de trabajo, un matrimonio que se va a vivir con los padres o un padre que se va a vivir a la casa de un hijo.
Según Ketterer, se opta por esta modalidad por otras externalidades.
«Son razones diversas. Porque pueden ahorrar plata, le queda más cerca del lugar por donde se mueven, alguien que quiere cuidar a su madre a pesar de que pueda acceder a una vivienda por sus propios medios. Hay matices, pero sigue siendo una vivienda que hace falta», sostiene.
El jefe del Diplomado en Políticas de Vivienda y Ciudad de la Universidad Católica, Javier Ruiz Tagle, indica que el allegamiento afecta a todo nivel socioeconómico.
«En algunos casos va acompañado de pobreza, pero no necesariamente les ocurre a todos los que no tienen vivienda.
Y se da también en la medida en que hay un desajuste entre la oferta de vivienda y la demanda. Si no hay casas en Las Condes para alguien que la necesita o no puede pagarla, se obliga a vivir con sus padres», menciona.
Ketterer destaca que el precio de las viviendas ha crecido mucho más rápido que los ingresos.
«Las familias, incluso en sectores medios o medios altos, ya no pueden comprar viviendas en los barrios donde vivían. Hemos visto que hay más jefes de hogar que son estudiantes universitarios o están terminando la educación superior que comparten gastos con otros profesionales en su primera vivienda. Ya no les alcanza para mantener su estatus», observa.
No obstante, indica que es una realidad transversal. San Ramón ha mantenido su proporción de hogares allegados y puede ser por su ubicación, menciona.
«Es una comuna bien ubicada y conectada, no como otras que están en la periferia. Es parecido a lo que pasa con Conchalí que ya tiene metro y naturalmente ha mantenido su nivel de allegamiento porque es una comuna cómoda para estar con la familia y mantener el núcleo», señala.
Más densidad
Los analistas indican que para reducir el allegamiento en zonas medias y de mayores ingresos, hay que reducir la burocracia para construir y cambiar las densidades.
«Se tiene que construir más y para ello hay que dar facilidades para los permisos de construcción. Hay que bajar la tasa de interés para que más personas accedan a créditos hipotecarios, algo que a la larga beneficia a todos, incluso a las personas de mayores ingresos porque tienen más disponibilidad de créditos», detalla Ruiz Tagle.


