Gus Sanfilippo junto con su tripulación y la nave, el Lily Jean, eran conocidos por aparecer en History Channel
Había vientos de 50 km/h y olas de 1,2 metros dealtura.
Infructuosas resultaron las labores de rescate que emprendió la Guardia Costera de Estados Unidos luego del naufragio del barco Lily Jean. Se trataba de una embarcación de pesca comercial con base en Gloucester, que es el puerto de pesca artesanal más antiguo de Estados Unidos, con hasta 400 años de historia, ubicado en el extremo nororiental del país, en el estado de Massachusetts.
El Lily Jean era un lanchón de 22 metros de eslora -longitud- habilitado para permanecer mar adentro incluso hasta diez días. En estas regiones, la pesca artesanal busca principalmente bacalaos, langostas y platijas, que es un pez similar, por su forma, al lenguado.
Es una labor riesgosa, especialmente, en días como éstos, cuando gran parte de Estados Unidos -y específicamente Gloucester- ha padecido una seguidilla de días con fríos calamitosos.
Al Lily Jean se le perdió la pista el viernes de madrugada. Era capitaneado por Gus Sanfilippo, pescador reconocido en Gloucester, pues pertenecía a la quinta generación de su familia dedicada a la pesca artesanal. Además, junto a su tripulación y en el Lily Jean, apareció en el programa «Nor Easter Men» de History Channel..
«Situación seria»
Pocas horas antes de desaparecer, Sanfilippo pudo comunicarse con su camarada, el capitán Sebastian Noto, quien le comentó el hecho al canal de noticias NBC. «Estaba a unas 30 millas (alrededor de 48 kilómetros) al este de él. A menudo trabajamos juntos todo el tiempo. Somos como un pegamento. Nos intercambiamos mucha información», dijo Noto, quien regresó sano y salvo a Gloucester después de cinco días en su pesquero, el Sea Farmer II.
Noto contó que habló por última vez con Sanfilippo a las 03:00 de la madrugada del viernes. El capital del Lily Jean le dijo: «Renuncio. Hace demasiado frío».
«Estaba tranquilo», comentó Noto a NBC. «Simplemente no podía con el frío porque los calefactores estaban heladísimos», advirtió.
Poco rato después, Noto intentó comunicarse, pero sin éxito. «Dije, esta es una situación seria».
Aunque matizó, recordando lo que pensó en ese momento: «Es solo una suposición, podría equivocarme, porque incluso si la sentina (cavidad inferior de la nave) está llena de agua, tiene tiempo de sobra para llamar para pedir ayuda. Tiene tiempo de sobra para ponerse el traje de supervivencia y la balsa salvavidas. El barco tarda en hundirse».
No obstante, las condiciones climáticas eran graves en esos momentos: vientos de alrededor de 50 km/h, olas de aproximadamente 1,2 metros de altura y una temperatura ambiente de 11 grados bajo cero, además de la temperatura del agua de alrededor de cuatro grados Celsius.
Hermandad
La Guardia costera descartó que hubiese habido un llamado de socorro desde el Lily Jean. Los funcionarios se enteraron de la emergencia gracias a la baliza del barco, que se activa cuando toca el agua.
Así se dispuso un plan de rastreo para buscarlos cubriendo un área de 2.589 kilómetros cuadrados. Utilizaron múltiples aeronaves, cúters (un tipo de embarcación) y botes pequeños durante 24 horas. Los rescatistas lograron dar con un punto -cerca de donde se había emitido la señal de emergencia- donde flotaba un cuerpo y la balsa salvavidas se hallaba vacía.
Tras esto, se decidió cancelar la búsqueda por las escasas posibilidades de hallar más restos.
Vito Giacalone, jefe del Fondo de Preservación de la Comunidad Pesquera de Gloucester, describió a la comunidad como una hermandad que estaba de luto y en shock. «Todos tienen el corazón roto», dijo Giacalone el sábado a la agencia AP en una entrevista telefónica.
«Nos queríamos», reveló Giacalone. Sumó: «Él me trataba como a un hermano mayor y yo lo trataba como a mi hermano menor».


