Mide 6 metros y luce una cabeza impresionante
La bestia es una creación para la ópera Sigfrido, que estrenará una versión familiar este sábado.
Es azul eléctrico, mide 6 metros de largo y pesa casi 90 kilos, incluyendo sus llamativas alas. Se llama Fafner, el dragón que juega un papel central en la versión familiar de la ópera «Sigfrido», de apenas una hora, que será estrenada este sábado en el Teatro Municipal de Santiago. Por supuesto que está adaptada de la tercera parte de la tetralogía de «El anillo del nibelungo», compuesta por el alemán Richard Wagner y célebre en todo el mundo. En la ficción, Fafner vive en un bosque resguardando un tesoro magnífico que incluye un yelmo mágico y un anillo tan poderoso como maldito. El intrépido héroe Sigfrido se internará en ese sitio para conseguir los objetos preciosos protegidos por la bestia con alas y escamas. Los interesados en esta apasionante historia pueden visitar este sitio para enterarse de los horarios y precios: https://acortar.link/RchjQg.
¿Y cómo fue hecho el impresionante dragón de «Sigfrido»?
Cabeza
«Hacer la cabeza fue un desafío», explica Claudio Marín, jefe del taller de escultura del Municipal. Como el dragón lleva unos figurantes al interior para darle movilidad, no podía pesar mucho, así que se trabajó en base a una mezcla de papel de diario, papel kraft y cola fría. Con el trabajo se logró darle un espesor de un milímetro y medio, suficiente para darle la solidez adecuada para que resista la interpretación. «Las pruebas iniciales decían que pesaría 20 kilos, pero logramos que fueran sólo 9. Así es más fácil que puedan moverla», afirma Marín. Se siente gratificado con el resultado para darle vida a un personaje muy importante en el montaje. «La historia es muy dinámica y les hace sentido a los niños. Nuestro trabajo es mantener viva la propuesta artística del Teatro Municipal», dice.
Cuerpo
El resto del dragón fue labor del taller de utilería del Municipal. El jefe de esa área, Andrés Sepúlveda, explica que armaron una estructura en base a PVC. Luego construyeron la cubierta con goma espuma y goma látex. Para dar la sensación de escamas pegaron trozos de goma eva. «El color azul lo conseguimos con pintura látex y los brillos con témpera metálica», añade.
Sebastián Montenegro, maestro mayor avanzado del taller de utilería, advierte que como el peso del cuerpo era de unos 80 kilos, decidieron ponerle ruedas para hacer más sencillo su movimiento. Además, se fabricaron las alas en base a goma eva y espuma para que tomaran una forma especial. La cola tiene la particularidad de ser levantada con tirantes de piola.
«Fue un trabajo entretenido, pero estresante porque tuvimos apenas dos semanas y media para imaginar, conseguir los materiales y construir. De haber tenido más tiempo nos hubiera quedado aún mejor», asegura.


