Dominga Aylwin fue la mejor anotadora en la Copa Panamericana de Costa Rica
La selección Sub 21 terminó subcampeona en el torneo, donde vencieron a potencias del deporte, como Canadá y Puerto Rico.
Dominga Aylwin (19) apenas alcanzó a disfrutar de su premio como la máxima anotadora de la Copa Panamericana Sub 21 que se disputó en Costa Rica, con 73 puntos en seis partidos. Casi de inmediato tuvo que armar maletas para viajar, este mismo lunes, desde San José a Indonesia, donde disputarán el Mundial Sub 21 desde la próxima semana.
«Vamos a estar un mes afuera. Salimos el 20 de julio y llegamos a Chile el 20 de agosto. Ahí paso dos semanas con mi familia en Temuco y me voy a jugar a Portugal. Después, cuando vuelva del extranjero, tengo otras dos semanas con mi familia y vuelvo a Santiago, a la selección, todo seguidito», cuenta desde la capital centroamericana, donde la selección logró el segundo puesto, detrás de Estados Unidos, luego de vencer a potencias del vóleibol, como Canadá y Puerto Rico.
Nacida y criada en Temuco, su mamá, Andrea Debarca, fue voleibolista universitaria y luego, como profesora de educación física en el colegio Pumahue de La Araucanía, creó una escuelita de vóleibol a la que asistió Dominga.
«Desde que tengo memoria estuve con la pelota de vóleibol en la mano. Con mi hermano Pedro, que es menor, lo pasábamos jugando en los gimnasios, en los patios, en todas partes, y a la vez hacía atletismo. Cuando fui creciendo me quedé con el vóley. Entreno desde primero básico y cuando yo tenía como 13 años, hubo una prueba de jugadoras para la selección y me fui a probar, porque siempre le decía a mi mamá: Quiero ser seleccionada, quiero ser la mejor del mundo, jajajá. Se estaban preparando para un sudamericano, estuve entrenando como un año y no quedé, pero me dije: No importa, esto es lo que me gusta. Seguí entrenando, viajaba a Santiago y empecé a crecer deportivamente y a ir a los campeonatos. Ahora estamos acá», relata.
Por el lado de su padre, Pedro, tiene un parentesco lejano con el ex Presidente de la República, Patricio Aylwin. «Él era primo del abuelo de mi papá», aclara.
Pese a sus 19 años, es una de las más experimentadas, con pasos por el vóleibol argentino (Tucumán) y brasileño (Curitiba y Ceará), que alterna con el proceso de la selección: la primera parte del año en clubes, la segunda en la Roja.
«Con este mismo grupo clasificamos al Mundial Sub 19 de 2023, que fue algo bacán, porque era primera vez en la vida que íbamos a jugar contra equipos de Europa y Asia, un nuevo mundo para nosotras, y fuimos a ver qué pasaba. No nos fue muy bien, en verdad. El año pasado, en el Sudamericano en Osorno, clasificamos al Mundial de este año, donde el objetivo es pasar la fase de grupos», cuenta.
Se reunió una buena generación.
«Lo del sudamericano fue histórico porque le ganamos a Colombia, que es una potencia en el continente y va a mundiales adultos, y a Perú, que históricamente ha sido bueno en el vóley. Aparte de que nos ha ido bien, somos un grupo muy lindo, todas mejores amigas y eso se refleja mucho en la cancha, porque jugamos muy unidas, siempre apoyando a la otra y hemos obtenido cosas muy lindas, hemos clasificado a dos mundiales, salimos campeonas en los Juegos Bolivarianos, ganamos medallas sudamericanas, el segundo lugar en la Copa Panamericana. Hemos tenido varios logros, es muy bacán».


