Participó en la Catedral Metropolitana en acto del 1 de Mayo
Se están organizando en un sindicato para cobrar horas extraordinarias, les dijo.
El Presidente Sebastián Piñera aprovechó el 1 de Mayo para echarles flor de talla a todos sus ministros. Y lo hizo apenas salió de la Catedral Metropolitana donde asistió con su gabinete a la tradicional misa de San José Obrero con que se conmemora el Día Internacional del Trabajo.
«Se están organizando en un sindicato para cobrar horas extraordinarias porque dicen que han trabajado demasiado. Yo les digo que cuando asumieron los ministerios sabían muy bien que era un compromiso que significaba mucho trabajo, mucho esfuerzo, pero también mucha satisfacción», bromeó.
Acto seguido ratificó los desafíos de su gobierno: creación de un millón de nuevos empleos, mejorar salarios, respetar y hacer respetar los derechos de los trabajadores, facilitar el ingreso de mujeres y jóvenes al mundo del trabajo y compatibilizar la vida del trabajo con la vida de la familia.
«Este Presidente, la ministra del Trabajo y nuestro Gobierno van a tener las puertas abiertas de par en par, los oídos muy atentos y la voluntad muy comprometida para escuchar las demandas, las inquietudes y los requerimientos de los trabajadores chilenos. El diálogo es el camino para poder mejorar nuestra legislación laboral y para poder mejorar la vida y la calidad de vida de todos nuestros trabajadores», destacó.
Previo a su discurso, el vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores, Rodrigo Tupper, concitó la atención de parlamentarios, dirigentes sindicales, empresarios y autoridades con su homilía. Pidió»acceso al trabajo de los jóvenes y de las mujeres», la creación de un nuevo contrato social para los trabajadores y sueldo ético. «Hoy se requiere un acuerdo político transversal que permita resolver los problemas más acuciantes como país».
Durante la misa se repasaron las leyes históricas en materia social y se recordó a cinco chilenos destacados por la defensa de la dignidad de los trabajadores y trabajadoras: San Alberto Hurtado, Manuel Bustos, Tucapel Jiménez, Clotario Blest y monseñor Raúl Silva Henríquez.
«Hoy se requiere un acuerdo político transversal», Vicario de la Pastoral Social, Rodrigo Tupper.
Cantó en la ACHS
Larraín la gozó con los mariachis
Mariachis, canciones comos «El Rey» y «Ay, Jalisco no te rajes», amenizaron la visita que realizó ayer el Presidente Piñera al Hospital del Trabajador de la ACHS. Acompañado de algunos de sus ministros, sobresalió el titular de Hacienda, Felipe Larraín, que pidió el tema «Juan Charrasqueado» y que junto al mandatario entonaron a viva voz y con un balazo charro, incluido. Pero no todo fue cantar. Eugenio Heiremans, presidente del directorio de la ACHS, los acompañó en una visita por los pisos tercero y cuarto donde Piñera dialogó con trabajadores accidentados como Roberto Avaca, Raúl Carrasco, José Figueroa y Gabriela Jaidar, quien lo encontró»más guapo» en persona.
Así compartió Camila Merino con los trabajadores
La ministra repartió carnecita
Trozos de carne recién salida de la parrilla fue lo que repartió Camila Merino, la ministra del Trabajo, en el restaurant «Los buenos muchachos».
Con tenedor y cuchillo en mano, la integrante del gabinete se adueñó del sector asados del local para compartir chuletas, lomo y longanizas entre los propios trabajadores del restaurant y los periodistas, que también tuvieron que trabajar.
«Estamos muy contentos de estar con los trabajadores en este día», dijo la secretaria de Estado.
Pero como al finalizar de la marcha convocada por la CUT algunos estaban dejando la embarrada, también aprovechó de enviarle un mensaje a Arturo Martínez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores: «Tenemos que ver qué cosas nos unen y qué nos desune para lograr avanzar, porque al final buscamos lo mismo, ayudar a los trabajadores para que tengan mejores fuentes laborales, mejores remuneraciones y que sus derechos se respeten».
En el Mercado Central – Mariscal para celebrar
Un mariscal fue el regalo que escogió el diputado Nicolás Monckeberg para agasajar a los trabajadores de la basura, uno de los gremios más olvidados, según el propio parlamentario.
Por eso y pensando en las esposas de los trabajadores, «creemos que el mariscal es la mejor forma de cumplir con los dos. Porque como dicen que es un buen afrodisíaco, ellos lo pasan bien saboreándolo y las esposas podrán sentir el cariño de sus maridos», señaló Monckeberg.


