Natalia Duco logró el cupo para disputar sus cuartos Juegos Olímpicos
La atleta aseguró justo el lugar 32 luego de que corriera la lista de competidoras del lanzamiento de bala. Reconoce que fue inesperado: se encontraba de vacaciones en Madrid junto a su hijo Luciano, listos para volver a Chile
El destino, a veces caprichoso, le tenía reservada una gran sorpresa a Natalia Duco (35), luego de haber intentado por casi un año clasificar a sus cuartos Juegos Olímpicos, viajando por medio mundo, contando cada punto que le servía para escalar en el ranking, y por sobre todas las cosas, con la ilusión de que su pequeño Luciano (3) la viera en el Stade de France compitiendo entre las mejores el 8 de agosto. Porque cuando parecía que el sueño se esfumaba, su nombre apareció inesperadamente este lunes entre las 32 clasificadas.
La balista marchaba 36ª en la última actualización del camino a Paris 2024, que el 30 de junio cerró su ventana de clasificación luego de 12 meses. Pero la lista corrió debido a la reasignación de cupos -que se da principalmente por lesiones o sanciones- y así, atrapó la última plaza disponible. «Aún estoy pálida», relata Duco desde España, a instantes de conocer que había clasificado.
¿Cómo se enteró, Natalia?
«Por un WhatsApp de José Antonio Giordano (Jefe de Comunicaciones del COCh). Me mandó una foto de mi lugar 32 en el Road to Paris y yo le dije que si me estaba agarrando para el. Estaba en un restaurante en Madrid dándole el almuerzo a Luciano».
¿En algún momento pensó que ya no iría a los Juegos?
«No sólo pensé que no iría: me compré el pasaje para regresar a Chile con mi hijo este martes y me he dedicado esta semana a ser 100% mamá. El último finde fuimos al parque Warner Bros. Mi familia tiene los pasajes y las entradas comprados hace meses, así que igual iríamos de turistas».
Vuelve a unos Juegos ocho años después de Rio 2016, donde fue finalista por segunda vez, ¿cuál es el objetivo de esta cuarta participación?
«Estos Juegos son especiales. Mi meta era estar ahí. Mi nivel actual me permite aspirar a lanzar ojalá mi mejor marca del año. Lo de finales olímpicas y medallas es para mis compañeros del Team Chile. ¡Yo ya logré dos finales, ahora les toca a ellos! (N. de la R: fue 7ª en Londres 2012 y 10ª en Rio 2016). Voy en otra etapa como mujer, como mamá y como últimos Juegos de mi carrera».
¿Cuánto ha cambiado, crecido, sufrido, madurado, en estos años?
«Soy otra mujer, una mejor. De perderlo todo a recuperarlo. De enterrar a mi entrenadora y buscar uno nuevo. De priorizar a mi hijo sobre todo y dejar todos los egos de lado para poder estar en el deporte en otro nivel y aún así disfrutarlo. Siempre fui una deportista que iba a ganar y que nada más valía la pena. Hoy hago esto por mostrar el camino y abrir las oportunidades a mamás atletas y a mujeres en cualquier rubro, de que sí se puede. Mi objetivo es que mi hijo vea a su mamá competir en unos Juegos Olímpicos, que me vea feliz. Terminar la competencia e irme a abrazarlo y a disfrutar con mi familia. No aspiro a nada más que eso».
¿Qué hará ahora?
«Estoy organizando todo. No tenía nada. Tengo mi maleta lista para regresar. Ahora estoy llamando a Chile, coordinando. Ya me junto con mi entrenador José Luis Martínez para retomar los entrenamientos acá en Madrid y llegar en mi mejor versión. Di la vuelta al mundo buscando los puntos para clasificar a París. Estuve en Australia, Nueva Zelandia, Brasil, Bolivia, Bahamas, Canadá, Uzbekistán.».
Pero valió la pena.
«Era tan improbable mi clasificación que nadie lo creía posible. La fundación «Te Apoyamos» también se la jugó y me compró casi todos los pasajes. Pero hay que resaltar que esta clasificación fue esfuerzo personal 100% junto con Andrónico Luksic, que lo hace silenciosamente, pero quiero que sepan que gracias a él clasifiqué. Hicimos un esfuerzo familiar tremendo junto a mis padres y hermanas».
«Oye, ¿cachaste que vamos a ser los abanderados para Paris 2024?»
«¡Nico!».
«Hola Anto, ¿cómo estái? Oye, ¿cachaste que vamos a ser los abanderados para Paris 2024?».
«Sí, no me lo creo todavía».
Nicolás Jarry y Antonia Abraham, quienes fueron elegidos para portar el emblema en la ceremonia inaugural, no daban más de emoción, felicidad y orgullo en la videollamada que protagonizaron al enterarse de la decisión del COCh. Por segunda versión consecutiva, los Juegos Olímpicos tendrán a una pareja de deportistas como abanderados de cada país, esta vez con el tenista y la remera como los encargados en la inauguración del 26 de julio próximo.
Esa tarde noche todas las delegaciones llegarán en barcos, luego de seis kilómetros de recorrido, a la Plaza del Trocadero.
«Estoy muy emocionado, contento, orgulloso de llevar la bandera de Chile en mis primeros Juegos. Significa mucho para mí», dijo Jarry.
«Estoy muy contenta, muy ilusionada, no podía creer que me hayan elegido. Hay deportistas muy buenos y es un orgullo llevar mi bandera», confesó Abraham.


