Ambas se realizaron en 2015 para las revistas Issue y Caras
Trabajar con ella es lo máximo, dice la fotógrafa Javiera Eyzaguirre, responsable de las imágenes.
La conductora del programa «Podemos hablar» (CHV), Diana Bolocco, publicó dos fotografías que le realizó Javiera Eyzaguirre hace 10 años ya. Una de ellas, en un hotel en el centro de Santiago, en blanco y negro, insinuando un desnudo, para la revista «Issue» y otra para la portada de «Caras», ambas en 2015.
Sobre la imagen con un traje de baño color mostaza, Bolocco precisa que «la hicimos en Quintay. Para esa oportunidad me maquillé con Ale De Sante y el estilismo estuvo a cargo de Gabriela Cordero. La portada fue con un bikini blanco, entonces la imagen con el traje entero amarillo era para las páginas interiores».
Desde Río de Janeiro, ciudad a la que retornó por unos días con su marido, Cristián Sánchez, tras nueve años, Bolocco precisó que le resultó muy fácil hacer ambas fotografías y que toda la destreza se la llevó la fotógrafa.
Eyzaguirre comentó que «con Diana nos conocimos trabajando para una multitienda, hace 15 o 20 años atrás. Esto nos permitió desarrollar una relación súper profunda, por ende, hicimos muchas imágenes juntas para editoriales cuando las revistas existían. Lo pasábamos increíble, Diana es la mejor modelo que uno puede tener frente a la cámara porque se entrega, disfruta y confía absolutamente en mí».
«Se me ocurría hacer unas cosas rarísimas y ella siempre estaba dispuesta. Trabajar con ella es lo máximo y ahora que fui a Chile (vive en Estados Unidos) nos encontramos en un restaurante y es muy cercana, tiene una muy buena energía. La quiero mucho», añade Eyzaguirre (@javieyzaguirre).
Eyzaguirre precisa que la confianza entre el profesional y la modelo hace todo más fácil. «De esa forma, el fotografiado entregará mucho, porque se siente seguro de que se obtendrá lo mejor de él, ya que estar frente a una cámara es muy intimidante. Es fundamental».
En el caso de la imagen en blanco y negro, explica que «hicimos una propuesta de moda, pero bien sexy. Como era con poca ropa, queríamos que de todas formas se viera elegante, entonces nos pareció que podía ser más interesante trabajar en blanco y negro, pese que en esa época las revistas no dejaban trabajar mucho en ese formato. Sin embargo, en esta oportunidad sí», detalla Eyzaguirre.



