Jamie pesó 990 gramos y resucitó después de dos horas de puros besos y abrazos de su mamá
No se movía en lo absoluto. Le comencé a hablar, le dije que tenía una hermana y su nombre, relata la australiana Kate Ogg.
Sucedió en Australia y tras un parto de tres horas. Kate Ogg dio a luz a dos guaguas, una niña y un niño, ambos prematuros. Emily, la mujer, resistió al poder respirar tras 20 eternos minutos. Sin embargo, Jamie, su hermano, no pudo contar la misma historia y los doctores determinaron su fallecimiento.
Inmediatamente, los papás fueron notificados y se les entregó el cuerpo para que pudieran despedirse de él. «Cuando el doctor me dijo, fue la peor sensación que he sentido», contó la mujer esta semana en el programa de TV «Tonight Show», sobre la traumática experiencia que vivió en marzo pasado.
«Desenvolví la manta de Jamie. Estaba muy blando. Sus bracitos y piernas se caían de su cuerpo. Tomé mi camisa y lo puse a él en mi pecho, con la cabeza sobre mi brazo. No se movía en lo absoluto y solo comencé a hablar con él. Le dije cuál era su nombre y que tenía una hermana. Le dijimos (junto al papá, David) las cosas que queríamos hacer con él durante toda su vida», agregó.
Kate estaba en el set del programa con Jamie en brazos, rosadito y sano. Según ella, ese día y luego de casi dos horas de arrumacos, el niño comenzó a presentar signos vitales. «Sentí que se movía como si estuviera asustado. Empezó a jadear más y más regularmente. Yo pensé, ¡Oh, Dios mío! ¿Qué está pasando? Al poco tiempo abrió los ojos. Luego tendió la mano y agarró el dedo. Fue un milagro», narró, conmoviendo a los televidentes. ¿El milagrero? Las fichas apuntan al llamado «efecto canguro» (ver recuadro).
Para el pediatra de la Universidad de Chile, Roberto Balassa, es poco probable que Jamie haya vuelto a la vida así de repente, como creen los doctores australianos. «Tiene que haber algún defecto de diagnóstico. Puede que se haya creído muerto y haya tenido los latidos débiles», explicó. Lo que no puso en duda, eso sí, fue que «con el efecto de calor de la madre, la base de signos vitales se hayan reactivado».
«La mamá hace de incubadora humana»
El efecto canguro
El método llamado canguro produce un positivo efecto en los recién nacidos, en especial en los prematuros. El doctor Roberto Balassa lo explica: «En Colombia existe bastante, en que las mamás tienden a ofrecerles calor corporal a estos niños muy pequeños y que ayuda a termorregular». Y agrega: «En vez de usar una incubadora artificial, la mamá hace de incubadora humana, lo que ayuda al bebé a salir adelante». El profesional advierte que este método es recomendable solo cuando hay pocos recursos para tener incubadoras: «Entre tener a una guagua prematura extrema en esas condiciones en vez de una unidad tratamiento intensivo óptima, me da más tranquilidad la incubadora».


