En pandemia empezó a hacer discos para cocinar y leñeras, ahora hace bases para toldos
Yo no soy maestro chasquilla, los chasquilla son mediocres, yo no, no soy de ese tipo. O lo hago bien o no lo hago, aclara el también comediante.
Hace unos días, Patricia, la señora de Dino Gordillo, estuvo de cumpleaños y armaron una junta en la parcela de Curacaví donde viven hace 23 años y conoce a todo el mundo. «Yo tengo un quincho y al lado pusimos unos toldos, como esos azules que ponen en la calle Meiggs», recuerda el comediante. Pero hubo un problema: se volaron con el viento. Al ver eso, el humorista se puso a pensar y ya generó la solución, construyó unas bases de fierro para que en una próxima oportunidad los toldos no se vuelen. Sí, así como otros se divierten jugando a la pelota o subiendo cerros, el humorista se entretiene trabajando con fierro.

«Toda mi vida he sido bueno para hacer y arreglar cosas; en Chiguayante, mi pueblo, me enseñaron a pegar cerámicos, a hacer concreto, a soldar. En la Escuela Industrial aprendí a hacer estructuras y reparar cosas, lo que sea yo lo reparo y eso lo enseñé a mis hijas, todas saben soldar, pegar tubería de PVC, les enseñé desde chicas», cuenta Dino y de inmediato agrega: «Ayer (el domingo) mi señora fue a Santiago, donde mi suegra y me trajo su licuadora. No le funcionaba, se le fueron los botones para adentro y tenía cortocircuito, así es que hoy en la mañana tomé desayuno y se la reparé completa. Se la dejé nueva. Pero aparte me trajo unas sillas del comedor a las que se le quebraron las patas, así es que ahí las tengo entarugadas», detalla.
Dino, entonces usted es un maestro chasquilla.
«No, no soy maestro chasquilla, los chasquillas son mediocres, yo no, no soy de ese tipo. O lo hago bien o no lo hago, nada de andar parchando».
¿Cómo hizo las bases para que no se vuelen los toldos?
«Fui a la Casa del Freno y me regalaron discos de freno viejos, los tambores y les soldé una pieza (al medio) para poner la pata del toldo. Hoy (lunes) en la mañana hice cuatro y los pinté. Me entretengo en eso, no me demoré ni una hora en hacer las bases».
¿Cuánto pesan los discos de freno?
«Cada uno pesa como tres kilos. Ya lo probé y ahí no se vuela el toldo».
Pero su producto estrella son los discos (para cocinar) con tapa.
«Sí, ese es mi producto estrella. Los empecé a hacer en la pandemia y le gustó a la gente, así es que me metí. Fabrico harto disco. Los pulimos, los galleteamos bien, hay que templarlos y les pongo manillas de herradura al disco y a la tapa».
¿Tiene harta pega hacerlos?
«En hacer uno me demoro como medio día. Tiene pega, es que ahora la gente quiere trabajar sin transpirar. Hay que dejarlo bien, hay que pulirlos, hacerles un baño con aceite. Me encanta hacerlos, me entretengo y soy feliz. Vendo hartos»
¿Cómo cuántos?
«Como 10 o 12 al mes. De Temuco, la otra vez, me encargaron 30».
¿A cuánto los vende?
«100.000 pesos (@dinogordilloficial)».
¿Qué otra cosa hace?
«Leñeras, para la gente que tiene Bosca hago unas leñeras que quedan bien bonitas. Igual, como tengo la columna mala y el corazón también malo tengo que andar despacio porque el de arriba me anda mirando».
¿Se está cuidando en las comidas?
«Noooo, ahora vengo a la mueblería, en la tarde vuelvo a la casa y me acuesto. Me llevan una bandeja para la cama, veo el partido de Colo Colo acostado y chao. Ya la hice, tengo mis cosas, vivo tranquilo, mientras tenga pega para comer soy feliz y afortunadamente no me falta el trabajo (como humorista)».
Sólo le falta terminar de arreglar la sillas de su suegra.
«Sí, la señora pesa como 200 kilos, qué silla la va a aguantar. Yo le digo que se vaya al Tibet mejor, porque allá comen sentados en el suelo, jajajá».


