Rivalidad entre el chileno y el portugués revivió con triunfo local en Sevilla
Mourinho hizo las paces en la previa, pero igual quedó picado: Betis jugó para empatar y le salió el gordo.
La paz entre José Mourinho y Manuel Pellegrini duró, al menos, hasta que comenzó a rodar la pelota. En la previa del duelo entre Betis y Real Madrid, el portugués había sorprendido al reconocer que en el pasado hizo comentarios «muy estúpidos» sobre el chileno y que no se sentía orgulloso de ellos. Pellegrini recogió las disculpas sin dramatizar y aseguró que veía a Mourinho «mucho más maduro». Parecía enterrada una rivalidad que arrastraba más de una década.
En La Cartuja, eso sí, fue Pellegrini el que terminó sonriendo. Betis derrotó 1-0 a Real Madrid y le quitó el invicto al equipo de Mourinho, que había ganado sus tres primeros partidos de La Liga. El encuentro se mantuvo cerrado hasta el tramo final, cuando el Ingeniero encontró la solución desde el banco: Troy Parrott, quien había ingresado en el segundo tiempo, aprovechó a los 81 minutos un rebote de Thibaut Courtois tras un cabezazo de Natan y convirtió el único gol del partido.
El Madrid tuvo ocasiones de sobra para evitar la derrota. Kylian Mbappé estrelló un remate en el travesaño y Carlos Espí mandó la pelota a la red con una vistosa chilena, pero el VAR anuló el empate por posición de adelanto. Ya en los descuentos, Natan derribó a Vinícius dentro del área y Mbappé tuvo la última gran oportunidad desde el punto penal. Álvaro Valles, arquero y figura de Betis, contuvo el lanzamiento del francés y aseguró el triunfo.
El esperado reencuentro terminó con un abrazo, pero las buenas palabras entre los entrenadores sólo duraron hasta la previa. Tras sufrir su primera derrota desde que volvió al Real Madrid, el Mourinho de siempre reapareció y volvió a disparar. Después de haber hecho las paces con Pellegrini apenas un día antes, el portugués felicitó al rival, aunque acompañó el reconocimiento con un palito: «Enhorabuena al Betis, que jugó para empatar y le salió el gordo», lanzó. Mourinho sostuvo además que el Madrid había sido superior y deslizó que los jugadores béticos fueron más astutos para manejar algunas situaciones con el árbitro, como simulaciones en las faltas: «Ese chico que estaba ahí delante de mi banquillo… parecía que estaba muerto, yo pensaba que venía a buscarlo la ambulancia», ironizó.


