La animadora vuelve a la TV en Canal 13
No le hace el quite a los temas de la prensa rosa y asegura que sé quiénes son los próceres de la farándula.
Millaray Viera era una niña cuando debutó en Canal 13. Eso fue hace 25 años y ahora vuelve para hacerse cargo de otra vuelta: la de «Alfombra roja», que también regresa. Esta vez a cargo de ella y de Ignacio Gutiérrez más el mismo panel de «Hay que decirlo» (que se acabó para dar paso a «AR»).
La animadora llega después de un tiempo alejada de la conducción. Viajó por trabajo, también por su vida personal, y hace un año sufrió una enfermedad llamada tormenta tiroidea que la debilitó mucho. Ese quiebre la hizo repensarlo todo: «El trabajo, la maternidad, hacia dónde quería ir con mi carrera».
En medio de esa reflexión llegó Pablo Morales a la programación del 13 y se acordó de ella. Al principio, cuenta, todo se manejó «off the record». Le hablaron de un franjeado de espectáculos, magazinesco, familiar, con humor. Nadie le dijo que era el regreso de «AR», espacio que cosechó éxito a principios de 2000 con Diana Bolocco y Cristián Sánchez a la cabeza. Millaray se enteró después y dijo de inmediato que sí.
¿Tiene rollo con el tema de la farándula?
«No, para nada. Me siento capacitada para hablar de cualquier tema y hacerlo siempre desde un lugar de mucho respeto, de mucho humor, sobre todo. Creo que ese va a ser el sello que ha tenido históricamente Alfombra roja y que ahora va a ser el mismo: hablar de todos los temas que marquen pauta, pero con una mirada cercana, entretenida, de mucho humor y respeto».
¿Se puede hacer farándula con respeto, más cuidada?
«Pienso que sí. Mucha gente dice ay, la farándula, pero si uno la hace con respeto, funciona. Así entiendo las comunicaciones en general: no es algo personal contra nadie, jamás queriendo hacerle daño a nadie. Informar y entretener, y tomar lo más liviano posible los temas cuando se pueda. No siento que uno deba dejar de ser lúdica por ser respetuosa. No creo que esas dos cosas se contrapongan».
¿Y usted consume ese tipo de contenido?
«Total. Y sabes que me ha sorprendido que tanta gente me pregunte eso. Me parece al mismo tiempo más entretenido y más desafiante, porque significa que hay una faceta mía como conductora que no he explotado y que la gente no conoce. Soy una ciudadana común que consume de todo: contenidos más cabezones, más existenciales, y también más livianos, que en un mundo que va tan rápido, con tanta noticia terrible, se agradecen».
¿Está al tanto de todo lo que ha pasado estas semanas?
«Por supuesto que estoy al tanto de todo lo que pasa en el mundo del espectáculo y sé quiénes son los próceres de la farándula».
Usted ha sido protectora siempre con su vida privada.
«Es que son dos cosas diferentes. Que uno cuide su vida privada y lo que haga como profesional me parece que son cosas distintas. Yo tampoco soy la persona más cerrada del mundo: hablo de mis hijas, he compartido momentos importantes. Quizás no he estado metida en los grandes temas de la farándula porque mi personalidad es distinta nomás. Pero jamás he sido anti espectáculo, al contrario. Soy la vieja chismosa de la cuadra jajajá».
Millaray asegura que el error está en etiquetarse, que una persona es muchas cosas a la vez, y que el formato diario del programa le va a permitir mostrar una veta más lúdica, más suelta. Por ahora, recién instalada en el canal, su prioridad es otra: conocer a los equipos con los que va a trabajar y meterse de lleno en los contenidos, que cambian semana a semana. «Es cosa de ver estas semanas jajajá», cierra.


