Nole habló de las aspiraciones del pequeño Stefan, de nueve años
El serbio adelantó que su próxima meta es ganar una medalla olímpica.
Pese a la categórica derrota que sufrió en Wimbledon a manos del español Carlos Alcaraz, el serbio Novak Djokovic no mostró ese rostro de enfado que sí exhibió en otras ocasiones similares. Por el contrario, se vio más paternal que nunca con el joven talento hispano, quien, por su parte, reconoció lo impresionado que estaba de haber enfrentado a Nole. «Es increíble que haya llegado a la final cuando recién viene saliendo del quirófano», señaló el campeón.
En el mismo tono, Djokovic se refirió por primera vez a las aspiraciones de ser tenista que tiene su pequeño hijo Stefan, de nueve años, quien ya comenzó a practicar el deporte de su padre, puede sentarse como un adulto en las gradas y vibra, con evidente conocimiento técnico, con el desarrollo de los puntos, a diferencia de su hermana Tara, tres años menor, que por ahora asiste distraída a este singular juego.
«Cada año se me caen las lágrimas cuando los miro en la ceremonia de clausura. Estoy muy agradecido de ser el padre de estos dos angelitos. Están empezando a amar cada vez más el tenis», dijo Nole. «No sé si tendré el valor de seguir una carrera como entrenador de mi hijo. Hay muchas cosas bonitas en la vida, pero si realmente quieres seguir adelante, yo estaré ahí contigo», agregó.
Djokovic, que fue operado de la rodilla después de Roland Garros, se refirió luego, en conferencia de prensa, a lo que resta del año. «Los Juegos Olímpicos y el US Open son los dos grandes objetivos y espero poder dar lo mejor de mí allí. Ojalá tenga la oportunidad de luchar por una medalla para mi país en París 2024. Será en una superficie completamente diferente, regresando al lugar donde me lesioné hace unas semanas. Veremos cómo me siento física y mentalmente y ojalá pueda encontrar el tenis adecuado, porque voy a necesitar todo lo que tengo y algo más para llegar a la final olímpica», cerró.


