El comediante, cuyo nombre real es Juan Alcayaga, recalca que no le gusta mucho hablar del tema
Lo paradójico es que yo hablo de la cintura para abajo y la Gabriela es muy docta, comenta.
Entre las risas y gestos irreverentes de Don Carter, cuyo nombre real es Juan Alcayaga, se esconde un vínculo con la grandeza de la poesía chilena: Gabriela Mistral (Lucila de María Godoy Alcayaga), prima de su abuela paterna.
Nunca la llegó a conocer, y tal vez por eso hablar de ella le provoca un pudor curioso, un respeto que se mezcla con la distancia del tiempo. Para él, la vida transcurre entre el humor y la cotidianeidad, mientras la memoria de Mistral permanece como un eco lejano de valentía y letras, tan distante como cercana en la sangre que los une.
«Alguna vez, hace mucho tiempo, un gallo me investigó y sabía muchas cosas de mi vida. Me preguntaba por qué me gusta la música clásica, porque la gente sabe que me gusta la ópera, y entre eso aparece: Oiga, es verdad que eres… Sí, pero la verdad es que ya no nos queda nada de parentesco. Piensa que era prima de mi abuela paterna», comentó en el lanzamiento de «¿Cuánto vale el show?» (CHV), donde será jurado.
Y agregó: «Entonces, eso se filtró y ahí empezaron a preguntarme siempre. Claro, lo paradójico es que yo hablo de la cintura para abajo y la Gabriela es muy docta y está muy bien catalogada en Chile, más que Pablo Neruda. Pero eso es todo el parentesco».
¿Siente alguna conexión especial con ella?
«Mira, me gusta mucho. Yo leí un libro que hablaba sobre las cartas de amor que se escribió con Magallanes Moure. Que es muy bueno. Y he leído algunas biografías. Me gustan mucho las biografías. También he leído la biografía de Pablo Neruda. Y realmente es una mujer interesantísima. En esos años atreverse a hacer lo que ella hizo y mostrarse tal como era en sus gustos, eso lo destaco mucho, su valentía».
¿Alcanzó a conocerla?
«No, nada. Piensa tú que ella murió el año 1957. Y yo ese año tenía 7 años».
¿No le gusta mucho hablar del tema?
«Cuando me lo preguntan, no quiero ser pesado y lo explico. Yo trato de sacarle un poco el poto a la jeringa con el tema de ella. O sea, por lo que yo hago. Si fuera escritor o poeta, lo hablaría siempre».
Aunque Don Carter admite que no le gusta mucho hablar del tema, hay momentos en que la conexión con Gabriela Mistral se cuela en su vida cotidiana. Uno de esos instantes ocurrió a través de su nieta, cuya pequeña anécdota terminó revelando el parentesco.
«Mi nieta una vez le contó a su compañerita de banco. Después la compañerita de banco levantó la mano y dice: El Tata de la Julieta es pariente de la Gabriela Mistral. La profesora no lo podía creer, decía: pero cómo, no pensé y empezó a dar una perorata. Y después un día voy a reunión y me dice: Usted no me había dicho nada, pero imagínese que la Julieta sea pariente. Así que la Julieta Alcayaga es re famosa por eso».
Además de su nueva incursión en «¿Cuánto vale el show?», que comienza este lunes 20 de octubre, Don Carter vive un activo momento en la comedia, celebrando 50 años el próximo 25 de octubre en el Teatro Caupolicán. Las entradas están agotadas. «Tengo muchos shows agendados. Es fregado», confesó, destacando que pasa viajando por Chile.
¿Le gusta ese ritmo?
«Sí, me gusta. Además, ¿qué te digo? Ya no está mi señora. Entonces, prefiero dedicarme al trabajo a estar en la casa. De repente, todas las cosas de ella te traen recuerdos. Entonces, prefiero hacer esta catarsis y después de esa catarsis con el público, lo paso bien».
Entre tantos shows ¿No lo han invitado al Festival de Viña?
«Aunque me invitaran, no iría. No, yo prefiero hacer bien mi Caupolicán y no ser pifiado. Mira, yo sé el rango de público que tengo. Tengo también muchos detractores. Entonces, para exponerme a que me pifien ahí, cuando yo ya tengo una carrera. Si quisiera hacerme conocido, voy como sea, aunque me pifien».


