Video captó el histórico regreso de la especie a la Casa Aysén, donde no se les veía hace más de 20 años
Cristián Saucedo, director de Vida Silvestre de Rewilding Chile, celebra la visita de esta especie en extinción.
En pleno corazón del Parque Nacional Patagonia, en el sector Valle Chacabuco -uno de los santuarios naturales más emblemáticos de la Región de Aysén- un video difundido por la fundación Rewilding Chile en Instagram, con más de 137.000 visualizaciones, muestra una escena bien inédita: dos huemules avanzan con total naturalidad, pasando entre las personas sin mostrar el más mínimo miedo, como si el territorio les perteneciera por derecho propio.
En el registro, publicado en la cuenta de la organización creada al amparo del legado de la familia Tompkins, se observa a visitantes que les ceden el paso a estos ciervos -los más australes del mundo y catalogados en peligro de extinción- lo que evidencia el esfuerzo de conservación impulsado en la zona por la propia fundación. En la publicación se indica que son «dos huemules juveniles en la administración (Casa Aysén) del Parque Nacional Patagonia en el sector de Chacabuco, ¡un lugar donde no se les veía hace dos décadas!».
«Encontrarnos con huemules en un área donde habían desaparecido es una señal muy clara de su recuperación gradual», sostiene en el registro el director de Vida Silvestre de Rewilding Chile, Cristián Saucedo.
El huemul (Hippocamelus bisulcus) está catalogado como «En Peligro de Extinción» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) desde 1973. Se estima que, en conjunto, sobreviven menos de 2.000 ejemplares entre Chile y Argentina, y registros de animales desplazándose de manera relajada y cercana a los humanos son poco habituales.
«Ver a estos dos jóvenes huemules en dispersión es una inyección de ánimo para todo el esfuerzo público-privado que hay detrás en la gestión del parque y en el restablecimiento de la conectividad del territorio. Es, sin duda, una muestra de que la especie avanza en su recuperación», comenta Saucedo.
¿Por qué habla de esfuerzo público-privado detrás de esta inédita escena?
«Estamos trabajando en conjunto con el sector público en el Corredor Nacional del Huemul, un programa que busca actuar a lo largo de la distribución de la especie en áreas clave para su conservación. La iniciativa combina monitoreo, control de amenazas y rehabilitación. El huemul es impulsado como especie paraguas, cuyo resguardo beneficia a todo el ecosistema patagónico».
¿Qué relevancia tiene este registro?
«Es una muestra de éxito. Esa zona donde fueron vistos era históricamente ganadera y la transformación hacia un parque nacional ha permitido que especies nativas retornen a espacios que les habían sido arrebatados. Ver estos huemules en el área de la administración del parque es una medida de éxito. Son pequeños indicios de cómo la especie se ha recuperado a lo largo de 21 años».
En el video se les ve pasando entre la gente sin miedo. ¿Eso es común?
«Es un comportamiento muy especial, que demuestra cómo los ejemplares comienzan a recuperar la confianza y los territorios donde históricamente existieron, luego de décadas afectadas por la ganadería, los perros y la caza».
¿Podemos hablar de un aumento de la población de huemules?
«Son una expresión de que los lugares donde hay huemules están ocupados y que ellos salen a explorar nuevos territorios. Son verdaderos conectores entre núcleos. Estos desplazamientos permiten intercambio genético entre los grupos del norte y del sur del parque, algo que se había perdido con la intervención humana y que ahora empieza a restituirse».
En las imágenes, también llama la atención que los dos ejemplares tienen zonas del lomo y el cuello sin pelo, lo que algunos podrían interpretar erróneamente como signos de sarna o maltrato. Lo aclara Ignacio Idalsoaga, director del Bioparque Buin Zoo, tras revisar el registro: «Están en la pelecha de verano. En invierno tienen el pelo más largo, que botan ahora con la llegada del calor. Es un proceso natural de muda que ocurre en muchas especies».


