Jorge Peñaloza, compañero de equipo del minero rescatado
José Miguel Espinoza quedó hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intermedios de la Clínica San José.
«Él llegó en condición estable. En este momento se encuentra en observación. Le estamos haciendo los exámenes de rigor, especialmente en lo que se refiere a imagenología», explicó el doctor Álex Castellano, director médico de la clínica.
El minero quedó hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intermedios. «Es para poder hacer una observación completa y poder monitorearlo. José Miguel se encuentra de buen ánimo y ya pudo conversar con su esposa y su hija», agregó Castellano.
El delegado presidencial de Arica y Parinacota, Ricardo Sanzana, dijo que él tomó conocimiento del accidente a las 16 horas del martes y que activó los protocolos junto a Sernageomin.
Tras escuchar el informe del director médico, Sanzana señaló que quedó tranquilo: «Es un muy buen diagnóstico que da cuenta que no hay lesiones al menos físicamente. Era muy importante saber el resultado para poder cerrar este ciclo de más de 45 horas tan traumático para José Miguel y su familia. Se actuó con rapidez y de manera eficiente, lo que nos permitió tener este buen resultado de una situación muy compleja».
Los amigos
Mientras la familia del minero ingresó a la clínica sin hacer declaraciones, sus compañeros de trabajo permanecieron en la puerta, atentos al resultado de la evaluación médica.
«Nosotros somos como una familia. Siempre que tenemos problemas, tratamos de estar unidos y de apoyarnos. Es primera vez que nos pasa algo tan complicado, con tantas horas de sacrificio y esfuerzo. Somos operadores del mismo equipo por años, lamentablemente le tocó a él este derrumbe», declaró su compañero, Jorge Peñaloza.
¿Qué ocurrió, Jorge?
«Ese día se tomaron todas las precauciones. Cuando ocurrió el derrumbe se paró inmediatamente la mina y empezamos a trabajar en el rescate. Estuvimos hasta las 10 de la mañana (del martes) tratando de sacar material, pero era muy complicado. Lo bueno es que mantuvimos contacto radial con él, así que le dábamos ánimo».
Peñaloza relató que en un momento perdieron la comunicación. «Debe haber sido por la misma cantidad de material que caía desde el cerro. Fue durante una hora y media, donde nos imaginamos lo peor. Pero gracias a Dios fue sólo un susto. Cuando retomamos el contacto, José nos retó porque no le contestábamos la radio, así que por ese lado supimos altiro que estaba bien».
El operador de la mina aseguró que desde el comienzo se dieron cuenta que el rescate no sería fácil. «Sacábamos dos baldadas de material y caían de vuelta seis, siete más. Le dimos duro hasta que llegó el otro turno y nos hizo el relevo. Dos veces llegamos muy cerca de su equipo. Él nos sentía conversar y le aliviaba saber que estábamos tan cerca. Pero venía un nuevo derrumbe y quedábamos en la misma situación».
Para Peñaloza el panorama comenzó a aclararse a las siete de la mañana de este miércoles, cuando llegó el equipo especializado en rescate de El Teniente. «Llegó gente más especializada y junto a todos los compañeros, porque todos estuvimos en la lucha para poder sacarlo de la mina, logramos el rescate. Cuando nos dijeron que habían llegado a la cabina y que estaban en el proceso de retirarlo de la máquina, sentimos un alivio muy grande. Tenemos que darles las gracias a todos los que ayudaron. Hicimos esfuerzos por todos lados. Incluso con cadenas de oración por WhatsApp».


