Diálogo fue muy denso y sigue el miércoles con el tema de la gratuidad
El anhelo de detener las movilizaciones no fue acogido por los dirigentes.
«Nada, ni bebidas ni jugo, sólo agua y sin gas». Jaime Gajardo acaba de comparecer ante los medios apilados en la estrecha y calurosa sala acondicionada como punto de prensa en el Ministerio de Educación, y ante la pregunta de cómo estuvo la atención se sale por un momento de su discurso.El mismo presidente del Colegio de Profesores había reconocido un rato antes que la reunión que, junto a secundarios y universitarios, los enfrentó a la plana mayor del Mineduc, no resultó placentera. «Fue difícil en una primera etapa, complicada, pero al final se logró colocar el tema que queríamos poner en primera instancia, la gratuidad de todo el sistema escolar», enfatizó.
El esperado cara a cara comenzó pasadas las 5 de la tarde de ayer cuando los dirigentes subieron al séptimo piso, donde está el despacho ministerial. Ni la sesión fotográfica inicial rompió el hielo entre los flancos.
La tensión se prolongó durante los primeros minutos cuando el ministro Bulnes y sus asesores pidieron recalendarizar el año escolar siempre que se depusieran las movilizaciones. «La vuelta a clases va a ser consecuencia de una solución concreta», es la postura que esbozó Giorgio Jackson, de la FEUC.
«La mesa de diálogo tiene que ser sin condiciones, no tiene que haber presiones de ninguna naturaleza. Es evidente que hubo desencuentros, costó mucho establecer el diálogo, pero lo importante es que lo encauzamos. Vamos a seguir movilizados, pero dialogando», complementó Gajardo.
El mismo dirigente gremial destacó como relevante que en la próxima cita, el miércoles 5 de octubre, el tema central es la gratuidad. «Todos los temas son importantes, pero no podemos verlos al mismo tiempo», es la explicación que dio Felipe Bulnes, quien también admitió que la cosa estuvo densa.
Respecto de la petición de regresar a clases como condición, el ministro argumentó que «valoramos y respetamos el derecho a movilizarse, pero en un contexto pacífico» y reconoció que «teníamos la expectativa de ver un primer gran gesto que era volver a clases».
Camila Vallejo arrasa entre mujeres top del añoMientras ayer hablaba con la prensa, luego de la marcha, algunos admiradores la buscaban para sacarse fotos. Incluso unos estudiantes venezolanos le pidieron que enviara un saludo a su país. Ella, cordial, accedía a todas las peticiones, cargadas de afecto y admiración. De hecho, fueron precisamente los votos populares los que la hicieron merecedora del premio Mujer Terra 2011, el máximo galardón que entrega año a año ese concurso. Pero no fue todo, porque también triunfó en la categoría Mujer Influyente.
«No es que sea yo la influyente, es que el tema de la Educación es tan importante para los chilenos, que inevitablemente se refleja en el tremendo apoyo que tiene el movimiento estudiantil», aseguró Camila con modestia durante la inauguración del XIII Congreso de las JJ.CC., al que casi no llega porque la primera reunión de la mesa de diálogo resultó mucho más larga de lo esperado en el Mineduc.
Quienes sí se quedaron con cuello fueron los de Terra, pues Camila estaba corta de tiempo y tuvo que elegir entre la premiación y el cónclave PC. Por supuesto, la líder estudiantil prefirió juntarse con los suyos y dejarse regalonear en casa tras la intensa jornada.
Pololo de Camila vallejo
Julio Sarmiento ayudó a una estudiante en shock
En la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile se refugiaron cientos de estudiantes de los gases lacrimógenos y el carro lanzaaguas. Entre ellos, los máximos dirigentes estudiantiles, Giorgio Jackson y Camila Vallejo, quien nuevamente anduvo acompañada en la marcha por su guapo pololo, Julio Sarmiento.
El ex presidente de la Fech apareció en un momento a paso muy rápido con una estudiante en los brazos. La muchacha se veía claramente afectada por el gas que abundaba en la Facultad. Luego de asistirla, el futuro médico comentó que la estudiante sufrió una crisis de pánico y que estaba mal. «Tenemos que llevarla a un hospital», dijo. Por eso no se separó de ella, pese a que su polola se fue con Giorgio y otros estudiantes a evaluar la marcha.


