La cantante británica se sinceró en el podcast Miss Me
No como. Tengo hambre, pero mi cuerpo y mi cerebro están tan desconectados entre sí que mi cuerpo, declaró.
La cantante Lily Allen se sinceró en el podcast de su amiga Miquita Oliver, «Miss Me?» donde reveló que mentalmente «no se encuentra bien» y que ha dejado de comer. Es por ello que, asentada en Nueva York, la británica contó que ha tenido que ir a terapia para enfrentar su situación, donde no siente hambre.
«He estado pasando por un momento difícil en los últimos meses y mi alimentación se ha convertido en un problema. Mi terapeuta y yo hablamos de ello y ella me pregunta: ¿Cuánto tiempo lleva sucediendo esto?. Yo le respondí: Bueno, unos tres años, en realidad. Y ella me respondió: Bueno, ¿por qué no lo habías mencionado antes?», contó la artista, quien se mudó con su esposo, el actor David Harbour, y sus dos hijos Ethel Mary, de 13 años, y Marnie Rose, de 11, de una relación anterior.
«En este momento no me encuentro en un buen estado mental y no como. No tengo hambre, o sea, obviamente tengo hambre pero mi cuerpo y mi cerebro están tan desconectados entre sí. Los mensajes de hambre no pasan a través de mi cuerpo hacia mi cerebro. No evito la comida, simplemente no pienso en ella porque estoy muy concentrada en mi cabeza. Mi cuerpo está unos pasos por detrás de mí», detalló en el podcast.
La intérprete de «Smile» aseguró que no es buena hablando del panorama general en el que se encuentra y que ello es porque sufre TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), que no le permite relacionar cosas. «Y no es que esté mintiendo al respecto, sino que no parece que esté entre las cosas más importantes de las que tengo que hablar, pero obviamente lo está. Además, para mí mi cuerpo y mi cerebro son dos cosas muy distintas. Sé que mucha gente piensa que ambas cosas están muy relacionadas entre sí, pero para mí es muy diferente. Paso mucho tiempo en mi cabeza y no mucho tiempo pensando en mi cuerpo», expresó.
No es primera vez que Allen habla de su cuerpo y que «olvida comer». Es más, según recordó el medio «Daily Mail», le cuesta comer comidas que no hayan sido «ordenadas y preparadas para ella». De hecho, el portal recogió que si bien le gusta la comida, su estómago puede recorrer «largas distancias sin comer» porque se distrae cuidando a sus dos hijas. Tampoco es admiradora de la comida rápida por un tema netamente porque tiene una «forma anticapitalista de pensar en la comida».


