Su revestimiento es de madera quemada: así, tal cual
Ejecutivo explica cómo este tipo de construcción amortigua las altas temperaturas.
Que un edificio casi no consuma energía -concepto conocido como energía neta cero- no significa que no use electricidad, sino que, al final del balance anual, produzca tanta energía como la que necesita para funcionar. Ese es el principio tras el Edificio Burgos, en Las Condes, el primero de su tipo de energía neta cero y carbono neutral de Chile.
«El objetivo fue reducir al máximo la demanda energética antes de pensar en la generación. Sólo así es posible que el consumo total sea inferior a lo que produce el sistema fotovoltaico», explica José Antonio Espinoza, gerente de Entorno Construido Sustentable de EBP Chile, empresa propietaria de este innovador proyecto.
Un elemento central para lograr certificaciones de cero carbono fue el uso de madera como principal material estructural: a diferencia del hormigón y el acero, su huella de carbono es significativamente menor. «El revestimiento exterior fue tratado con la técnica japonesa yakisugi. Este método, que consiste en quemar superficialmente la madera, mejora su resistencia al fuego, la humedad y los insectos, extendiendo su vida útil sin aumentar su huella ambiental», detalla.
El diseño también respondió a uno de los grandes problemas de la zona central: el calor. En edificios de oficinas, especialmente aquellos con fachadas vidriadas, la refrigeración suele ser la principal demanda energética. En este caso, el desafío fue mayor, porque se optó por una fachada poniente.
«Decidimos enfrentarlo de manera directa», dice Espinoza. Su estrategia se apoyó en tres pilares. «Primero, un sistema de protección solar exterior móvil, que se activa cuando el sol incide con mayor fuerza en la tarde. Segundo, una proporción controlada de ventanas, cercana al 60%, que permite buena iluminación natural sin un exceso de ganancia térmica. Y tercero, un sistema de climatización eficiente que, al cerrar el edificio en los días más calurosos, permite alcanzar rápidamente condiciones de confort sin sobrecalentar los espacios».
¿Qué tan importante es el problema del calor en este tipo de edificios?
«El calor es hoy la principal solicitud energética de los edificios de oficinas. Nuestra estrategia fue reducir al máximo la dependencia del sistema de climatización. Gracias a la ventilación natural y la protección solar, durante gran parte del año el edificio puede operar perfectamente».


