Desde abril la comunicadora vive sola con Ismael, su hijo de un año
Ando estresada, pero igualmente estoy contenta, comenta la ex animadora de Canal 13, quien intentó armar familia con el padre de su niño, pero no funcionó
Cuando Eileen Aguilar (42) asegura que los últimos años han sido intensos, no exagera. A comienzos de 2023, la recordada participante de «La Granja» y exconductora de «Cubox» pasó de estar soltera y sin planes de maternidad a quedar embarazada de quien se transformaría en el motor de su vida: Ismael, nacido en noviembre de ese año. El padre, un amigo cercano, no era su pareja formal, aunque frente a las circunstancias intentaron serlo: así, ella dejó Concón, se instaló en Santiago y generó una dinámica familiar que se mantuvo inalterable hasta abril pasado, fecha en que decidió separarse.
«Hace alrededor de cuatro meses me vine a vivir sola con mi hijo», reconoce la actriz y comunicadora, quien luego de su quiebre se radicó en un departamento de Ñuñoa, donde vive con su guagua. «(Con el papá de Ismael) intentamos hacer una vida de crianza juntos, también como pareja, pero simplemente no resultó», contextualiza ella.
¿Qué pasó?
«Hay muchos factores, pero te podría decir que teníamos distintas formas de mirar la vida, el amor, la compañía en pareja. Hubo un punto donde no se toleró más y salí de ahí».
Según cuenta Eileen, su nueva realidad la golpeó fuerte. Mientras su rutina se abocaba por completo hacia la maternidad, con noches en vela, cansancio acumulado y la dificultad de mantener su trabajo, percibió que la vida de su expareja seguía casi igual. «Cuando una no está acompañada en la misma sintonía de crianza ni hay tanto acompañamiento, una se siente sola», recuerda.
Sin apoyo aparente, la lógica familiar que llevaba comenzó a resquebrajarse. «Todo eso repercutió en el tipo de relación que nosotros llevábamos, en mi mirada sobre decir yo me estoy estancando acá, no estoy creciendo y no la estoy pasando bien», elabora.
Usted dijo en una entrevista anterior que el papá de su hijo era su amigo. ¿Continúan así?
«Esa amistad, ese vínculo que hubo con el papá de mi hijo, yo creo que se rompió debido a cosas que ocurrieron que no fueron agradables. Creo, sinceramente, que esto (terminar) fue lo mejor para mí y mi hijo. Ahora, lo que más me importa, es poder salir a tope para cumplir con la crianza de mi niño».
¿Cómo describe la relación actual con el padre de su hijo?
«Es una relación distante, yo diría que fría y poco fluida. De alguna forma, he tratado de que sea distinta, pero no he tenido feedback. Aún estamos trabajando en el proceso de régimen de visitas y pensión de alimentos. Así es que es un poco azarosa la situación».
¿Cómo ha enfrentado este momento?
«En este tiempo en general me he sentido bien, algo abrumada, pero bien. He aprendido a aperrar sola, y a coordinar mis tiempos con mi trabajo y mi hijo. Considero que mi decisión de haberme cambiado con mi hijo fue excelente. Es una decisión que a mí me brindó mayor tranquilidad, y también mayor fortaleza para lo que es y para lo que se viene».
Poco tiempo y trabajo
«Lo más difícil de todo esto es compatibilizar los tiempos de mamá con mi trabajo», precisa Eileen, quien sostiene que su ventana laboral ocurre «cuando mi hijo está en el jardín». «Son alrededor de cuatro horas que tengo diariamente para poder ejercer mi sistema laboral. Las otras horas son para gestionar las cosas domésticas o trámites que hay que hacer», testimonia.
¿A qué se dedica hoy?
«Me dedico a hacer mis clases de habilidades socioemocionales, donde abordo comunicación efectiva, trabajo en equipo y desarrollo personal, entre otras temáticas. Me enfoco harto en la parte de crecimiento personal, que es el tema que más me interesa. Y hace poco empecé con un proyecto que me tiene súper entusiasmada».
La comunicadora se refiere a «La ruta personal», podcast disponible en Youtube y Spotify, donde entrevista a sicólogos, terapeutas y expertos de distintos ámbitos relacionados al acompañamiento, el autoconocimiento y la sanación integral. «Lo lanzamos hace algunas semanas y bueno, me encantan los contenidos que tocamos. Ahí yo me debo coordinar para hacer calzar las grabaciones con los momentos en que Ismael lo permite», expresa.
Se las rebusca.
«Claro, asumo que no tengo la libertad de horarios que tenía antes. Mi trabajo, en general, no era de horarios tradicionales. Muchas veces debía moverme por Chile o alojarme en distintos sitios para hacer charlas, capacitaciones o eventos. Hoy no tengo esa libertad. Eso es difícil, además como que me olvido de los tiempos para mí».
¿Mucho estrés, Eileen?
«Ando estresada porque siento que son muchas cosas las que estoy tratando de abarcar. Desde la educación de mi hijo, la crianza, hasta la coordinación en solitario de mi casa y la necesidad de generar recursos económicos. Cuando no hay estabilidad ni trabajo fijo, se genera mucho estrés. Yo soy freelance, así que resiento mucho ese miedo de llegar a fin de mes y ya pensar en el próximo. Ando estresada, pero igualmente estoy contenta. La tranquilidad que tengo hoy es impagable».


