Encuesta reveló los fuertes cambios en las formas de comunicación
El problema es que esperan que el tiempo de respuesta sea casi inmediato, como en una conversación real.
A 1.577 niños y adolescentes chilenos, entre 8 y 17 años, les preguntaron por la forma de comunicación más frecuente que tienen con amigos y amigas, y las respuestas dan cuenta de que las maneras de sociabilizar han cambiado rotundamente.
Así lo plantea la Radiografía Digital de Niñas, Niños y Adolescentes, que realizó Claro. De acuerdo a los resultados, en niños y niñas de 8 a 12 años, hablar en persona es la forma de comunicación más frecuente (42%). Le sigue chatear (24%) y las videollamadas (16%).
Al hacerle la misma pregunta a adolescentes entre 13 y 17 años, el 40% contestó que la forma más frecuente es el chat; el 25% dijo que eran las redes sociales y el 21% contestó que hablar en persona.
Si bien se observa que la comunicación digital es relevante en todo el rango de edades, en la adolescencia cobra una importancia mayor. ¿Y ese tipo de comunicación es buena a esa edad? ¿O no tanto?
Más allá de la masificación de los dispositivos electrónicos, Magdalena Seguel, sicóloga clínica, especialista en infantes, adolescentes y terapia parental, explica un cambio que se produce alrededor de los 10 años. Aparece el pudor y con él se hace más difícil la comunicación uno a uno. «En la pubertad las personas se van hacia adentro, se ponen más tímidas y el hablador ya no habla tanto», describe.
La profesional explica que en el intento por sociabilizar se da «como una búsqueda de contacto con otros, pero una búsqueda más distante y que les acomoda más».
El problema, agrega, es que este tipo de comunicación digital «es caldo de cultivo para que se generen un montón de transgresiones, de dificultades, de cabros que no entienden los códigos. Veo en la consulta chicos de 11 o 12 años que se quedan pegados con el ¿¿¿por qué no me contestó???, como si eso fuera una conversación más real, cuando no es tan así. No están listos para que esa sea su única fuente de socialización».
Isabel Puga, sicóloga del Centro de Salud de la Universidad de Santiago, coincide en que los tiempos de respuesta que permite o se dan en la comunicación digital generan problemas. «La inmediatez es tan importante, que los pacientes que atiendo hacen referencia a que la otra persona no respondió inmediatamente. El tiempo de respuesta se espera que sea casi inmediato, como en una conversación con otra persona. A medida que van siendo mayores, esperan que la respuesta sea durante el día».
La sicóloga dice que es una nueva forma de comunicarse y como todos sus pares la usan «ni siquiera llegan a pensar si está bien o no, simplemente la usan porque todos lo hacen y son los modos que tienen de poder relacionarse unos con otros. Mandan un audio y el otro lo responde altiro con otro audio, se escuchan y vuelven a grabar otro. Lo hacen en el mismo periodo de tiempo que sería hablar por teléfono, pero se ahorran la interacción, esa interacción donde hay gestos, señales, códigos o los silencios incómodos. Y aunque la respuesta sea muy rápida, da un pequeño tiempo de pensar».
Emojis y memes
Se da «una conexión constante, que permite estar conectado 24/7», agrega Puga. «Y una sensación de que nunca estoy solo, de pertenencia y por eso la importancia de la inmediatez, que yo hable y que inmediatamente me respondan. Eso permite una mayor validación social, de estar más visible, es una gratificación inmediata y que refuerza preferir estos medios».
Además se da un lenguaje «a través de emojis, memes y abreviaciones que generan un sentido de pertenencia y que está asociado fuertemente a la construcción de identidad. También permite comunicarse con varias personas a la vez y estar unidos a comunidades. No hay distinciones, no son espacios jerarquizados, entonces todos pueden estar dentro del mismo espacio de comunicación».
¿Ve problema en que se comuniquen de esa manera?
«El problema es que la comunicación no verbal se pierde en ese espacio. Tenemos la cadencia, que son los tonos, está la toma de turnos, que es súper importante, y la resonancia, que es que lo que tú me dices me resuena, entonces me contacto emocionalmente contigo y utilizo un lenguaje no verbal. Está la proxemia, que es la cercanía que tengo respecto al otro, que sólo se da en espacios presenciales, porque por mucho emoji que mande, no se logra reemplazar. Y ahí tenemos los problemas de los malos entendidos, respecto de lo que uno dice y el otro interpreta, porque no se produce una construcción compartida de significados, simplemente entiendo desde mi perspectiva».
¿A qué señales los padres deberían poner atención?
«A la señal que tienen que estar atentos es cuando hay mucha evitación de interacción presencial, que se quedan en casa y que no quieren estar con amigos, y se están comunicando sólo a través de lo digital. Esa es una señal de alerta, pero es súper importante saber que esta forma de tecnología es una nueva manera que tienen los adolescentes de relacionarse. No es un problema, es una forma evolucionada, que no quiere decir que sea mejor, sino que incluye estas nuevas tecnologías. Es como cuando apareció el teléfono».
«A través de emojis, memes y abreviaciones que generan un sentido de pertenencia y que está asociado fuertemente a la construcción de identidad», Isabel Puga, sicóloga


