Camila Allan pololea con Nabor García, que trabaja en la FIFA
Él llegó a Chile la mañana de este jueves y de inmediato la acompañó a un evento.
Antes de comenzar con sus compromisos de este jueves, Camila Allan, candidata a Miss Universo Chile, se dirigió hacia el aeropuerto para buscar a su pololo, Nabor García. Él trabaja en la FIFA, institución que está ubicada en Suiza. No se veían hace un par de semanas. Luego ambos asistieron al lanzamiento de la colección de invierno de Steve Madden.
«Nos conocimos por Instagram, como todos en la modernidad, jajajá. Empezamos a hablar y después me invitó a un matrimonio. Yo no estaba tan segura porque no lo conocía, pero mi mamá me dijo dale, Cami, lo vas a pasar bien. Aparte había sido súper simpático conmigo y nos atrevimos. Nuestra primera cita fue en un matrimonio y desde ahí no nos separamos más», dice la cirujana dentista (@camiallann), que representa al Cajón del Maipo.
Mientras se toma un café, Nabor, ingeniero comercial de profesión, explica que con Camila «enganchamos muy bien desde el principio, nos reímos mucho y yo sentía que esto iba a funcionar. Por el cambio de horario, cuando ella se despierta, no paramos de hablar. Eso es como a las tres de la tarde (de Suiza) y mi jornada termina a las cinco». «Yo no lo molesto en toda la mañana y trabaja tranquilo. Nosotros nos llamamos casi todos los días», complementa ella.
En las primeras semanas de romance, antes que de Nabor regresara a su hogar en Zurich, Suiza, evitaron hablar de la distancia física que los iba a separar, pero «los dos estuvimos de acuerdo en que queríamos que esto funcionara».
Con humor, Camila agrega que ella lo presenta como su pololo, «porque estamos juntos, pero no me han pedido pololeo, jajajá». Él, hincha de Unión Española, se excusa risueño y dice «no sé, no se dio» mientras ella se ríe.
Por estos días, la candidata a Miss Chile está full enfocada en su preparación y «eso nos ayuda como pareja para no estar pensando tanto en la distancia». «Estoy muy feliz por su candidatura al Miss Chile y por otro lado no cambió en nada la relación. Los dos estamos ocupados», agrega él, que trabaja en el departamento de Business Intelligence de la FIFA.
La pareja disfrutará de veinte días en Chile y Camila advierte que «no puedo desactivar mi modo miss. Tengo que seguir con mis clases y entrenando». «Estoy súper feliz con mi equipo y me están ayudando en todas las áreas, desde peluquería, vestuario, clases de oratoria», suma.


