Los cocteles se reinventan con la llegada de las altas temperaturas
Spritz, Mai Tai y preparaciones botánicas ganan protagonismo en terrazas y barras. Bartenders explican cómo cambian los sabores en primavera.
En primavera y verano cambian no solo las temperaturas, también las ganas de tomar ciertas cosas. El cuerpo tiende a evitar bebidas densas o pesadas y busca sabores más ligeros, refrescantes y con hielo. En ese contexto, los spritz destacan por su equilibrio: tienen baja graduación alcohólica, burbujas que estimulan el apetito y una estética llamativa que combina con el mood de terraza. Son tragos que se disfrutan lento y que calzan perfecto con los horarios extendidos de luz, los reencuentros y la idea de pasar más tiempo al aire libre.
El auge del spritz
Ricardo Guerrero, director de Bar Academy, explica por qué funcionan tan bien: «Son ligeros, burbujeantes, con ese punto amargo que despierta el apetito. Son ideales para terraza. Tienen apariencia sencilla, pero están llenos de matices». Agrega que basta cambiar el licor para darles otra personalidad: «Puedes usar aperol para un matiz más amargo o algo más floral como sauco, y tienes un Hugo Spritz, con otro color, otro perfil». Además, destaca que su formato permite extender la experiencia. «Vienen con bastante hielo, en un copón que te permite disfrutarlo más tiempo, en esas conversaciones que no quieres interrumpir. Puede durar cuarenta minutos fácil en la mesa».
Tragos que se adaptan
En la primavera no solo florecen los árboles, también lo hacen los sabores. Sebastián Cifuentes, químico farmacéutico y bartender, explica que el gusto por ciertos tragos cambia con la estación porque el cuerpo reacciona de forma distinta frente al calor. «En invierno uno busca sabores más fuertes, con caramelo, chocolate, algo que dé sensación de calor», dice. Pero con el cambio de estación llega la búsqueda de lo contrario: preparaciones más frescas, con botánicos y aromas florales. «Hay un boom de cócteles de baja graduación alcohólica y mocktails, impulsados también por las generaciones más jóvenes, que beben menos, pero siguen buscando experiencias de sabor», detalla.
Más opciones
En ese tránsito, entre estaciones, uno de los cocteles que más ha sorprendido por su versatilidad es el espresso martini. Aunque se asocia al invierno, Cifuentes dice que se ha adaptado bien al clima cálido gracias a su versión con hielo, sumándose a una tendencia que mezcla lo amargo, lo herbal y lo cítrico en preparaciones frías. «El café está en auge en Chile y eso se está notando en las barras», cuenta. En paralelo, el abanico de marcas que ofrecen spritz también se ha ampliado. Al clásico Aperol se han sumado opciones como Ramazzotti, Saint Germain e incluso licores de frambuesa, que permiten nuevas combinaciones sin perder el espíritu refrescante.
Mai Tai renovado
El Mai Tai, trago clásico de la coctelería tiki, ha vuelto con fuerza esta temporada gracias a su perfil frutal, refrescante y ligeramente cítrico. En Lima Limón, Diego Ayala lo reinterpreta con un toque propio: «Le agrego una capita de bitter combinado con cachaza, que es como el sello de la casa», explica. Su versión lleva ron, licor de amaretto, triple sec, zumo de naranja y ese amargor final que equilibra la dulzura. «Es un cóctel suave, ideal para ambos, aunque por su decoración y el vaso tiki, suele llamar más la atención de las mujeres. Pero también hay muchos hombres que lo piden», agrega. Según Ayala, es una buena puerta de entrada a los sabores tropicales, y en primavera se convierte en una opción perfecta por su frescor y versatilidad.
Florales y refrescantes
El Saint Germain Spritz es otro que ha ganado terreno en las cartas. Inspirado en el clásico Aperol, pero con un perfil más floral gracias al licor de flor de sauco, este cóctel destaca por su ligereza y elegancia. «Tiene ese equilibrio entre dulzor y amargor que lo hace muy refrescante», dice Ayala. Lo acompaña con hojas de menta, pepino o limón, según el día. «Es ideal para primavera o verano porque tiene efervescencia y te quita la sed. Además, es una alternativa distinta al Aperol, que muchos ya encuentran muy común. A mí me gusta también con limoncello, pero el Saint Germain es de mis favoritos por lo delicado del sabor», comenta. Su auge responde, según él, al deseo de probar nuevas versiones del spritz sin perder el espíritu original.
El toque botánico
Finalmente, Ayala presenta su cóctel de autor, el Lima Ardiente, una propuesta botánica que mezcla gin macerado en flor de Jamaica, licor de Saint Germain, jugo de pomelo, zumo de tumbo, limón, jarabe simple, albahaca y un twist de pepino. «Lo creé yo, equilibrando sabores poco comunes. El tumbo es una fruta parecida a la maracuyá, pero más botánica, no tan ácida», explica. La mezcla se agita, se cuela dos veces y se termina con un chorrito de espumante. «Es muy refrescante, suave, con un perfil que sorprende por lo aromático. Y, aunque el tumbo no es fácil de encontrar, se puede reemplazar por maracuyá sin perder la gracia», dice. Este cóctel, colorido y lleno de capas, se ha transformado en una de las estrellas de la casa por su originalidad y frescor primaveral.


