María Paz Arancibia gana el triple, ya no trabaja 10 horas al día y hasta duerme por las mañanas
Se felicita por su decisión ya que en estos días de frío tendría que estar reporteando a la intemperie. Es el sueño del pibe, comenta.
Mientras en las calles los santiaguinos se lamentaban del frío, la periodista María Paz Arancibia habla de su nueva vida desde el calor de su departamento. Por una década estas fechas fueron sinónimos de plantones bajo la lluvia y despachos para Chilevisión desde lugares inundados «en que tenía el agua hasta la cintura». Esa época como reportera se terminó desde que cambió la televisión por una destapada cuenta de Arsmate donde sube fotos y videos, hace nueve meses.
«Para mí es el sueño del pibe», cuenta la reportera.
¿Lo dice porque gana más dinero?
«Sí, tres veces más. En el canal yo recibía algo así como $1.600.000, pero en Arsmate he llegado a ganar $5.000.000. La vida es tan cara que antes apenas me permitía cubrir los gastos básicos mío y de mi hija, que tiene 9 años. Ahora he podido ahorrar y espero a fin de año dejar de arrendar para tener una casa propia».
Pero no sólo ha conseguido ese beneficio. En lugar de trabajar 10 horas en el canal, ahora se dedica un par a subir fotos y videos tres veces al día en su cuenta de Instagram, @diosadiosadiosaok.
«Antes me despertaba a las 7 AM para llevar a mi hija al colegio y seguía camino hasta mi trabajo, para volver a casa nunca antes de las 20 para comer y acostar a mi hija. Ahora me devuelvo al departamento, prendo los matinales y me duermo un rato más hasta las 11 de la mañana. Luego me voy a un local que queda en la esquina a tomar un cafecito», afirma.
Además, tiene tiempo de hacer pilates 3 o 4 veces por semana, pintar paisajes en acuarela, sacar a pasear a su mascota y cuidar las seis plantas que compró y mantiene en el balcón.
Pero no siempre fue así: «Cuando renuncié al canal y me empecé a quedar en casa, me puse medio depre, no era fácil estar acá todo el día. Pero le agarré el gustito y empecé a aprovechar el departamento. Descanso y hay días en que no lavo ni la loza. Para volver todo más práctico hasta pido comida casera congelada».
¿Piensa volver a reportear?
«Llegué a la plataforma por casualidad y yo lo tomo como algo momentáneo, por un tiempo, hasta que ya no tenga más ganas de hacerlo».
Pero es difícil dejarlo si tiene tantas cosas positivas.
«Yo me veo volviendo al periodismo pero en un programa por internet sobre entretención. Me encanta la tele, crecí con la tele prendida todo el día, pero hoy no hay plata en los canales y seguirán empobreciéndose debido a los medios digitales».
Trabajo temporal
A María Paz Arancibia no le gusta hablar sobre su hija para evitar el hiriente troleo que ya recibió cuando entró a Arsmate. «Ella tiene 9 años y no entiende bien lo que yo hago. Le digo que hago cosas de influencer en las redes sociales. Cuando ella sea más grande, nos sentaremos a conversar, pero falta tiempo», explica.
¿Le complica la llegada de ese momento?
«No, porque no me parece mal este tipo de negocio. Es muy distinto a que yo le contara que su mamá es delincuente. La búsqueda del placer existe desde que el mundo es mundo y me parece que en lo que hago he demostrado que tengo talento».
La periodista entiende que el negocio en plataformas puede tener un inicio explosivo para luego decaer.
«El suscriptor el primer mes puede querer vernos en lencería. El segundo mes, un video más jugado y puede ocurrir que al tercero se aburra. En estas plataformas los suscriptores van migrando, así que uno va desarrollando su creatividad», dice.
¿Hasta qué punto pretende volverse más osada?
«No lo sé, pero yo no pretendo hacer carrera en las plataformas ni quedarme mucho tiempo. Me ha ido súper bien y estoy consiguiendo ahorrar. Eso me tiene muy feliz».


