Ernesto Riquelme está llena de baches profundos
Los vecinos reclaman por los riesgos que conlleva esta inusual práctica. Siento que estamos en terreno de nadie, reclama la delegada de la cuadra.
Juan Alberto Garrido Muñoz (82 años) compró hace 57 años una casa en la calle Ernesto Riquelme, entre Gran Avenida y Padre Alberto Hurtado (ex Los Morros), en el paradero 28 de La Cisterna. En su propiedad tiene su hogar y su taller de muebles. En todo este tiempo ha observado cómo el barrio ha ido mutando. «Cuando yo llegué aquí era un lolo. En ese tiempo había muchas parcelas», cuenta.
Hace unos años, frente a su casa se instaló un gran supermercado. Luego, se edificó parte de la Línea 2 del Metro. Más específicamente la estación El Bosque, inaugurada el lunes 27 de noviembre por el Presidente Gabriel Boric.
El tema, según él, es que las construcciones acarrearon problemas. «Hace cuatro años empezaron las complicaciones. Los camiones cargados con materiales pasaban rajados por acá. El asfalto se quebró, el piso se desniveló y se llenó de hoyos», detalla.
En la actualidad, la calzada norte de ese tramo de Ernesto Riquelme está llena de baches. Los más profundos están afuera de la casa del mueblista. Algunas micros y autos apelan a una solución temeraria: suben dos ruedas y pasan con la mitad de la carrocería por encima de la vereda con el consiguiente peligro para los peatones.
Rosa Muñoz, que trabaja en el barrio cuidando a una guagua, dice que «un día salí a comprar con el bebé en su coche. Justo iba pasando una micro y se tiró encima de la vereda. Casi nos atropelló. A la semana nos pasó lo mismo con un auto. Es mucho el peligro».
Pamela Cáceres ha vivido siempre en La Cisterna. Hace veinte años compró su propiedad en Ernesto Riquelme. «Acá es imposible tener la casa limpia. El polvo circula todo el día. También escuchamos los bocinazos de las micros y el golpe de los autos cuando se caen en un bache».
El gran problema, señala, es que Ernesto Riquelme es el límite entre las comunas de La Cisterna y El Bosque. La calzada norte pertenece a la primera. La calzada sur fue separada con muros de contención y está siendo reparada por Metro, debido a la ubicación de su nueva estación.
Pamela asumió el cargo de delegada de cuadra. En junio del año pasado envió una carta a Sergio Cisterna, ingeniero en Tránsito de la municipalidad de La Cisterna, exigiendo una pronta solución. Asegura que les prometieron que la calzada en conflicto sería reparada antes de la inauguración de la estación El Bosque. «Pero no pasó nada. Siento que estamos en terreno de nadie», dice.
La solución
El alcalde Joel Olmos pide contextualizar antes de ofrecer una solución. «Este problema se arrastra de hace bastante más de cuatro años. Empezó con una gran filtración de agua que se unió a la construcción del Metro. El agua provocó el hundimiento del pavimento. Hicimos esfuerzos para pavimentar con asfalto la superficie de la calle varias veces, pero duró muy poco porque hay que rellenar el terreno», aclara.
Olmos agrega que en conjunto con el municipio de El Bosque han buscado una solución para la calle Ernesto Riquelme. «Me informaron que el problema de la filtración, que debía ser visto en conjunto por el Mop y Aguas Andinas, ya se solucionó. Eso permitiría instalar un hormigón de 15 centímetros de ancho para poder resistir todo el tonelaje de las micros que pasan».
¿Quién va a arreglar la calle?
«Las Municipalidades en Chile no arreglan las calles porque es un costo muy alto para asumir. Nosotros sólo pasteamos, que es rellenar un hoyo con una emulsión de asfalto, para que los autos no se caigan y se rompan. El Serviu es el planificador central y tiene que hacer el arreglo. También está involucrada la Dirección de Transporte Público, que nos ayudó a solucionar un problema similar que teníamos en la calle Carvajal, a la salida de la intermodal Lo Ovalle».
El alcalde asevera que la reparación se hará en el verano. «Posiblemente entre enero y febrero, cuando haya menos tráfico de vehículos. El costo es de alrededor de 250 millones de pesos».


