Está ubicado en La Dehesa
Su dueño tuvo que poner una hilera de cajas plásticas para encauzar el agua. Especialista explica por qué puede ocurrir este tipo de problemas.
Ignacio Echeverría, abogado, vive en el edificio Cumbres La Dehesa III, ubicado en la comuna de Lo Barnechea. Cuenta que este martes, cuando regresó de su trabajo cerca de las siete y media de la tarde, vio que en una parte de su living la lluvia se filtraba desde el techo. Él vive en el cuarto y último piso del edificio.
No era la primera vez que le pasaba, dice, así que puso un balde y se sentó a esperar a que terminara el día para, a la mañana siguiente, contactar al servicio de posventa de la inmobiliaria Enaco, a la que le compró el inmueble el año 2021. Pediría que nuevamente fueran a reparar el techo del edificio.
«Pero como a las ocho de la noche empezó a llover muy fuerte y esas gotas que caían en el living fueron ampliándose por todo el departamento. Había una hilera de goteras por el pasillo», relata el abogado, visiblemente molesto por vivir por segunda vez una situación similar en un departamento por el que dice que pagó 9 mil UF.
¿Qué hizo para frenar las goteras, Ignacio?
«Tuve que poner cajas plásticas por todos lados. Puse un baúl bien grande y al poco rato tuve que ir a vaciarlo. Cuando las goteras llegaron hasta el dormitorio tuve que irme, agarré un poco de ropa y me fui. El agua corría como si alguien hubiese puesto una manguera. No eran goteras, hubo agua constante entre las ocho y las diez de la noche».
Veo que hay agua en baúles.
«Son los que encontré. Tengo dos baúles de 120 litros que tuve que vaciar tres veces. Después de eso tuve que irme, no podía dormir acá. Yo vivo con mis dos hijos y mi señora. Ellos tuvieron que dormir en la casa de mis suegros y yo en la de mis padres. Nos fuimos con lo puesto. Hoy volví y encontré que el closet también tenía filtración así que tenemos toda la ropa mojada. Los dormitorios de los niños también están mojados».
¿Qué explicación le dio la inmobiliaria?
«Que van a venir a ver qué pasa. El problema es que es la segunda vez que ocurre algo así y no es solo en este departamento. Mi vecino también tuvo filtraciones y las áreas comunes también se inundan. Por los pasillos corre el agua al igual que por uno de los estacionamientos. No es solo el problema de la filtración, mi departamento también tiene un desnivel. Mi hijo juega con un autito que se mueve sin necesidad de darle vuelo».
Enaco responde
El problema para Ignacio es que Enaco no considera que tenga responsabilidad en el episodio. A través de un comunicado, la empresa informó que luego de que el equipo de posventa acudiera a la emergencia, «se concluyó que lo ocurrido se debió a la manipulación y a la falta de mantención de la red húmeda, que fue ocupada por la comunidad para despejar nieve. Eso significó que la válvula de despiche de la red húmeda, sin mantención, ubicada en la techumbre del edificio en cuestión, evacuara un volumen de agua excesivo. Esto confirma que es un asunto de responsabilidad de la administración de los edificios».
De todos modos, la inmobiliaria asegura que está en contacto con la administración para prestar apoyo.
Cómo tanto
Francisco Hernández, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, trata de encender cómo el techo de un departamento puede llegar a filtrar tanto y por todos lados.
Dice que estas cosas pasan cuando ha faltado, o no es suficiente, una silicona especial y cuando las pendientes del techo no son las correctas. «En general, cuando hablamos de losas de hormigón armado, se suele utilizar una silicona que impermeabiliza la losa, para que no pase el agua, y por otra parte se le da al menos una pendiente de un 2%, para que el agua escurra hacia las diferentes canaletas», explica Hernández, quien agrega que los diferentes techos requieren distintas pendientes. Por ejemplo, dice, uno de zinc debe construirse con un mínimo de 7% de pendiente.
«Una de las soluciones más tradicionales es utilizar sistemas tipo cerchas, que le dan una pendiente aún mayor al techo. El mínimo ángulo que se suele utilizar con cerchas, debido a conceptos de construcción, es de 15 grados. Pero rondan entre 15 e incluso llegan a 60 o 70 grados», cuenta. En las zonas en las que se acumula nieve es necesario una pendiente mayor. «Hay que, en cierta forma, calcular cuánta nieve se puede depositar en el techo y cuánta nieve podría caer, por ejemplo, a techos vecinos», agrega. La norma que establece los criterios pendiente-cantidad de nieve es la NCH 431.
¿Y el seguro?
Francisco Talep, abogado y académico de la Facultad de Derecho y Humanidades de la Universidad Central (UCEN), analiza la vía legal. Dice que las viviendas tienen garantía de tres, cinco o diez años dependiendo del tipo de problema. «Un especialista tiene que ver de qué se trata la falla y si es que está dentro de los plazos de garantía. Diez años son para los daños estructurales. En este caso lo que se debe hacer es determinar si el problema del techo es estructural o tiene que ver con terminaciones. En caso de que el propietario tenga algún seguro asociado, puede denunciar igualmente el siniestro porque independiente de la garantía del departamento al seguro le corresponde indemnizar si es que los daños están cubiertos en la póliza», explica.


