Homicidio por error
En el último día del juicio por la muerte de José Leiva, un dato impactó al único acusado por el homicidio del hombre que fue perseguido y golpeado por un grupo de vecinos. Todo, luego que una mujer gritara que supuestamente lo habría visto bajarse los pantalones ante dos pequeñas que se bañaban en una piscina.
Marco Antonio Medina, abogado de la familia de José, recordó que aquel 16 de enero de 2010 «él se había manguereado con sus hijos y quería comprarles una piscina». Por eso, suponen, habría mirado la que tenían las niñas.
El acusado Cristián Abarca se emocionó y, cuando el juez le preguntó si diría algo, reflexionó. «A lo mejor era verdad que miraba la piscina, yo no lo vi con los pantalones abajo. Debí haberme cuestionado mucho más antes de acudir al llamado de mi vecina», dijo, y pidió perdón a la familia de Leiva. «El caballero murió porque todos pensamos que lo que estaba haciendo era un acto de degeneramiento», reconoció, reiterando que él solo habría dado un par de patadas. Hoy es el veredicto.


