Tras no recibir saludos el Día de la Madre, la modelo usó Instagram para hacer catarsis
La española reclamó a amigos y familiares por su poca atención. Al final, todos me hablaron, cuenta.
Las expectativas se estrellaron duramente contra la realidad de Nidyan Fabregat (37) el domingo, provocando en ella una amargura que derivó primero en llanto y después en un desahogo público. Luego de convertirse en mamá de Mía, su hija de ocho meses, la modelo esperaba que durante esa jornada su nueva condición fuese relevada. En Chile se celebraba el Día de la Madre y la española se ilusionó con felicitaciones y saludos de aprecio, que nunca llegaron.
Ni sus amigos ni sus familiares le enviaron parabienes.
La tristeza entonces desbordó a la recordada participante de «Fiebre de baile» (2012) y actriz de «Familia moderna» (2015), para luego usar sus sensaciones para escribir un sentido posteo en su perfil de Instagram (@nidyanfabregatoficial). «Nunca me he sentido tan sola y tan triste. (No tuve) ningún mensaje de Feliz Día Mamá. Se me rompe el alma por Mía, ya tiene 8 meses y nadie de mis amigos o mi familia la conocen», partió ella, descorazonada. «¿Dónde están todos? ¿O es porque ya no estoy en la TV? ¿Porque ya no estoy en Santiago?», escribió ella, radicada en la ciudad de Linares (Región del Maule) y alejada de la TV desde hace años.
«Expresé lo que sentía. He venido pasando muchas cosas, y además el hecho de ser mamá primeriza y que no se acuerden de ti, es fuerte, me dolió», reconoce más tranquila Nidyan, sobre las razones de su publicación. «Llevo sintiéndome sola hace mucho rato, también triste. Había estado callada, pero exploté», confidencia.
Usted puso que esto quizás era porque ya no estaba en TV.
«Sí, pues, obvio. Porque cuando estaba ahí en TV, siempre estaban los amigos. Cuando estaba bien, cuando tenía mis autos, cuando tenía mi casa, siempre estaban».
Domingo difícil para usted.
«Estaba tan triste, la verdad. Te digo que yo esperé, esperé y esperé algún saludo. Así estuve hasta la tarde. Ya cuando me di cuenta que nadie se había acordado, escribí ese posteo de desahogo».
Minutos después de registrar su pena en redes sociales, Nidyan recuerda que su escenario de aflicción comenzó a cambiar. «Recibí mucho apoyo después del posteo. Todavía no me lo creo, no me lo esperaba. Yo había escrito ese mensaje pensando en las personas que eran cercanas a mí, por eso lo hice, pero muchas otras me brindaron su apoyo. Se pasaron. Después sentí mucho cariño, amor, un apoyo increíble».
¿Al final le escribieron sus amigos y familiares?
«Al final, todos me hablaron. No les quedaba de otra, jajajá».
¿Y qué le decían ellos? ¿Por qué no se habían comunicado antes?
«Hubo algunos que no tenían mi número de teléfono, porque me robaron mi teléfono y ya no tengo el número que tenía hace muchos años. Y claro, cambié mi número, lo desactivaron y se quedaron sin mi contacto. Igual podrían haberme ubicado en redes, hoy en día hay un montón de opciones para contactar a las personas. Y bueno, ofrecieron disculpas y yo las acepté. Y los quiero igual, aunque hayan estado ausentes. Yo entiendo que todos tenemos nuestras cosas y nuestras vidas, y que cada quien es diferente. Pero me dio lata que habiendo estado siempre para ellos, ellos no estuvieran para mí. Lo importante es que arreglamos las cosas y quedé contenta».
¿Qué se viene ahora?
«Seguir adelante con Mía, que es una increíble compañera. Estoy pensando en regresar a Santiago, porque el trabajo en que estaba acá se terminó. Las cosas no están fáciles para una mamá soltera como yo. También me gustaría ver opciones en la televisión, algunas personas dicen que me verían en realities, jajajá. Mira, no me cierro a nada porque todo eso iría en beneficio de mi hija».


