Abogado de la familia Molina no llegó a la audiencia
El juez perdonó la inasistencia, pero la defensa alega que se estaría ante un vicio vital del caso.
María del Pilar Pérez estuvo a punto ayer de salir del tribunal con una sonrisa triunfal, justo en el día que se reactivó su caso tras tres meses de espera por una seguidilla de recursos judiciales.
En la audiencia, donde Pérez estrenó una chaqueta blanca y un pantalón naranjo, debía leerse el auto de apertura del juicio. En ese documento se incluye toda la prueba que fue aceptada y que deja en tierra derecha el juicio oral contra la mujer, a quien acusan de haber contratado un sicario para asesinar a su ex marido y de estar tras la muerte del novio de su sobrina, Diego Schmit-Hebbel.
La sonrisa de Pérez comenzó cuando el defensor Mario Palma hizo notar que el abogado querellante, José Luis Pérez Calaf, no había llegado a la audiencia. «Solicito que se declare abandonada la querella», pidió Palma, leyendo el artículo que estipula imprescindible la presencia de la contraparte en esta última etapa judicial.
Palma, con la ayuda de María del Pilar, recordó que el ex fiscal Pérez Calaf representaba a Agustín Molina, Belén Molina, Aurelia López, Gloria Pérez y Juan José Zamorano, es decir, el cuñado, la sobrina, la madre y la hermana de La Quintrala, quienes la acusan de haberlos mandado a asesinar. Juan José es el hijo que la culpa de la muerte de su papá.
La jugada del defensor implicaba que de abandonarse la querella, también Pérez podría sacarse de encima la indemnización millonaria que piden sus familiares. El fiscal Vinko Fodich y los otros querellantes intentaron defender a Pérez Calaf, recalcando que sí fue a todas las otras audiencias. El juez Daniel Aravena finalmente perdonó la inasistencia y desechó la petición de Palma.
El defensor público alegó que «se está afectando el debido proceso» y advirtió que desde ya presentaba un incidente de nulidad, pues tal detalle podría permitirle anular el resultado del juicio por el incumplimiento de las normas.
La sonrisa que había esbozado Pérez de todos modos se borró y así fue trasladada nuevamente a la cárcel de mujeres.
Ayer fue a apoyar
Luis, el amigo que la visita en la cárcel
Desde que fue detenida en noviembre de 2008, María del Pilar Pérez siempre se ha visto solitaria. Sus hijos no la visitan y por mucho tiempo solo una religiosa la acompañaba. Pero Luis, un amigo de la mujer, llegó ayer a apoyarla en la audiencia. Con el libro «Inteligencia Universal» bajo el brazo, el hombre aseguró que «muchos la visitamos» y que la mujer que en enero pasó su cumpleaños en la cárcel insiste en su inocencia.
-¿Cómo ve a su amiga?
-Ella cree en la justicia y espera que esta comedia de equivocaciones se aclare.


