Vecinos de Los Cerezos de Ñuñoa están volviendo poco a poco
Algunos quieren vender y otros se resignan a su suerte y al miedo. Cuando tiembla, revivimos todo, dice uno.
Fernando Muñoz, piso 19: «Pensé que el edificio se caía a Irarrázaval, como se podría caer un mueble. La tabiquería se rompió casi por completo, se vinieron dos paredes abajo, había una filtración de agua por los closets, la puerta no abría… El 27 de febrero llevaba viviendo seis meses aquí y a la semana del terremoto nos dijeron que el edificio había sido declarado inhabitable. Con mi novia nos arrendamos un departamento. Sufrí de vértigo durante dos meses. Entraba a un edificio cualquiera y pensaba que se estaba moviendo. En algún momento dijimos que no volveríamos jamás».Miguel Contreras, piso 16: «Las paredes interiores se trizaron todas y se vino abajo la pared que da al pasillo. La gente veía el baño y el living desde afuera. El techo se descascaró, el piso flotante quedó achurrascado, el pasillo estaba lleno de escombros. Mucho miedo. Todavía tenemos miedo».
Doña Norma, piso 5: «Era como si hubiesen estado estrujando el edificio. Gente gritando, el piso descascarándose, paredes abajo y me acuerdo que en la mitad del pasillo vi un váter y una ducha que habían sido arrancados de cuajo. Cuando nos mudamos tuvimos que acarrear todo por las escaleras porque no había ascensor. Mi hija, que es la dueña del departamento, no quería volver porque tenía miedo».
En diciembre del año pasado, diez meses después del 27F, el edificio Los Cerezos de Ñuñoa fue declarado habitable. En febrero regresaron los primeros vecinos.
«Tuvimos que poner en la balanza la parte económica y los miedos. Cuando volvimos, mi novia se quebró. Pensamos arrendarlo, pero nadie quiere venirse a vivir aquí», dice Muñoz. «Otro terremoto fuerte y nos caemos. Y cuando tiembla, revivimos todo lo que tuvimos que pasar. Queremos vender. Vamos a estar aquí como máximo un año», dice Contreras. «Hay mucha desilusión, mucha angustia. Mucho sacrificio que no tiene compensación», dice doña Norma.
Inmobiliaria Viva
En abril estarán todas las viviendas listasSegún explica la inmobiliaria Viva, responsable de la construcción del edificio Los Cerezos, a fines del año pasado se concluyó el 100% de la reparación del edificio y de sus espacios comunes y ya se han entregado 70 inmuebles a sus propietarios. Se espera que los otros 13 departamentos estén listos para mediados de abril. Asimismo, desde marzo del año pasado y hasta febrero de este año la inmobiliaria se comprometió con el pago de los dividendos, contribuciones, gastos comunes, mudanza, corretajes si corresponde y el pago de un bono de un 2% del valor del departamento a modo de compensación.


