La madrugada era su momento para meditar
Vecino de Juan Pinto Durán contó que Bielsa daba vueltas a la cancha a las 2 de la mañana.
Carlos Alfaro es un vecino más de la comuna de Macul. Tiene una casa de dos pisos de color crema, un antejardín bien cuidado y un auto estacionado frente a su vivienda del pasaje El Carrizal, todo lo cual sería completamente irrelevante si no fuera por un pequeño gran detalle: su dormitorio tiene una vista directa a la oficina de Juan Pinto Durán donde Marcelo Bielsa pasó muchísimas horas, en los últimos tres años.
Sin querer queriendo, este vecino fue testigo de la secreta y desconocida rutina del Loco en el interior del complejo de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional y sobre todo, de lo que hacía por las noches. «Se quedaba todos los días hasta las dos o tres de la mañana viendo partidos de fútbol en el televisor que tiene en su oficina», cuenta ahora que a Bielsa le queda poco en ese lugar.
-¿Viendo sólo partidos de fútbol?
-Sí, sólo partidos, es que de mi ventana se ve el televisor y no veía nada más.
-¿Qué otra cosa hacía?
-Muchas veces, no todos los días pero si habitualmente, encendía las luces de la cancha a las 2 de la mañana y salía a caminar por el pasto solo, como meditando.
-Eso me imagino que molestaba a los vecinos.
-No, porque las luces iluminaban sólo la cancha y no el resto.
-Es bien raro eso de caminar en la noche.
-Sí, a mí me llamaba la atención que siempre caminaba alrededor de la cancha, nunca la cruzaba, a lo mejor por cábala. Bueno, por algo le dicen el Loco.


